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El Medio Ambiente en los Comités de Empresa
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![]() Introducción Hay que subrayar que es fundamental la necesidad de que tanto los trabajadores como la dirección de la empresa tengan una información y participación en cuanto a la gestión medioambiental de la misma. Es necesario, para ello, que la empresa dote a los sistemas de ecogestión de la importancia que se merece dentro del organigrama de la misma. Se incidió en aclarar que la mejora tecnológica que requiere la integración del Medio Ambiente en la empresa reporta beneficios para la misma ya que además de aumentar la eficiencia y sofisticación, defienden el medio ambiente. Respecto a la existencia de una legislación medioambiental, se destacó que la carencia de la misma no tiene porque ser un obstáculo que impida seguir avanzando en la integración del binomio empresa-medioambiente, pues esta carencia ha de suplirse con la legislación existente y el trabajo sindical. |
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Presentación A lo largo de la Mesa Redonda todos los ponentes coincidieron en subrayar la necesidad de que tanto los trabajadores como la dirección de la empresa tengan una información y participación en cuanto a la gestión medioambiental de la misma. Para ello, se indicó que es necesario que la empresa dote a los sistemas de ecogestión de la importancia que se merece dentro del organigrama de la empresa. Por otra parte, se incidió en aclarar que la mejora tecnológica que requiere la integración del Medio Ambiente en la empresa reporta beneficios para la misma ya que además de aumentar la eficiencia y sofisticación defienden el medio ambiente. Respecto a la existencia de una legislación medioambiental se destacó que la carencia de la misma no tiene porque ser un obstáculo que impida seguir avanzando en la integración del binomio empresa-medioambiente, pues esta carencia ha de suplirse con la legislación existente y el trabajo sindical. Desarrollo del Acto Juan Chozas. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Partió de la premisa de que es cierto que cada vez existe una mayor conexión entre medio ambiente y empleo, ya que los representantes de los trabajadores cumplen una función de control, sobre las condiciones medioambientales dentro del lugar de trabajo, y los delegados de prevención vigilan todos los focos de contaminación (niveles de ruido, humos,...) para mantener un clima saneado dentro de la empresa. En cambio, no existe una legislación que regule la relación entre los Comités de Empresa y el Medio Ambiente, aunque ésta se ha iniciado actualmente. Apuntó que será en la Cumbre de Niza donde se apruebe el paquete de empleo para el año 2000-2001 y se recojan las directrices para el empleo que deberán desarrollar todos los estados miembros de la Unión Europea. Auguró que entre estos mandatos se destacarán el desarrollo de las oportunidades de empleo en el ámbito medioambiental y los referentes a prevención de riesgos laborales. Desde el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales se apuesta por las nuevas tecnologías, por aumentar las posibilidades de empleo, por crear un progreso industrial ligado a nuevos sectores como el del Medio Ambiente. A continuación señaló que actualmente, ya existe alguna referencia de esta estrategia como la implantación de escuelas taller (que destinan su trabajo a recuperar el patrimonio), la reutilización de residuos .etc. En estas actividades es importante contar con el apoyo de las entidades locales. Sobre la actual estructuración de la representación de los trabajadores indicó que la normativa europea sobre los Comités de Empresa está encaminada a dictar las directrices para mantener unos mínimos de representación de los trabajadores en todas las empresas de la Unión Europea, como manifestación del estado de bienestar. Lo que, no sólo implica la existencia de protección social, sino una manera de entender la organización de las empresas y los derechos de información y participación de los trabajadores. Hoy por hoy, todas las directivas aprobadas, y que entrarán en vigor en el 2001, van encaminadas a potenciar la adaptación de los Comités de Empresa al Medio Ambiente. Así, serán los representantes de los trabajadores y de la empresa los encargados de elaborar, mediante acuerdos, los criterios de adaptabilidad de las empresas, sobre todo en lo que respecta a la prevención de riesgos laborales. El representante del Ministerio de Trabajo se mostró en contra del reparto de competencias de responsabilidad del binomio empresa-medio ambiente. Sostiene que no debería haber fronteras rígidas, entre las competencias de la empresa y las de las instituciones que velan por el medio ambiente, sino que han de relacionarse. O bien se hace una política medioambiental por parte de la empresa, como un todo, o se hace una política de prevención de riesgos como una parte del proceso productivo, no como un añadido. O ni se hace una política medioambiental ni de prevención ni de riesgos.
Dolores Hernández Navarro. UGT. Comenzó señalando los principios básicos de protección del medio ambiente consagrados en Río 92: principio de prevención, principio de quien contamina paga y principio de responsabilidad compartida. A continuación, señaló que en los dos primeros principios se ha de afianzar un alto grado de cumplimiento, mediante instrumentos jurídicos y económicos para lograr una integración real de la política medioambiental en las políticas sectoriales. En cuanto al principio de responsabilidad compartida, que establece la participación de los distintos colectivos y agentes sociales, así como de los ciudadanos en la elaboración de las políticas ambientales, indicó que los sindicatos han de contribuir, integrando las consideraciones medioambientales en el marco de las relaciones laborales y desarrollando instrumentos de participación de los trabajadores, en las iniciativas que acometen las empresas en el ámbito de la gestión medioambiental. Con estas medidas se trata de democratizar la actuación medioambiental de las empresas mediante la participación de los trabajadores, evitando que sean las relaciones bilaterales Empresa-Estado las que se apropien de la gestión del medio ambiente industrial. Actualmente, si bien el número de empresas que se adhieren a un sistema de gestión ambiental, mayoritariamente ISO 14001 y en menor medida el Sistema Comunitario de Gestión y Auditorías Medioambientales (EMAS), crece progresivamente (en torno a 665 a ISO 14001 y 71 a EMAS), la apertura de estos sistemas, a la participación de los trabajadores, es nula. Las causas de esta situación se deben a: La falta de concienciación de empresarios y trabajadores sobre la utilidad de la colaboración mutua para garantizar la máxima eficacia de las actuaciones medioambientales en las empresas. La carencia de formación tanto de responsables por parte de la empresa como de los trabajadores en materia de medio ambiente. Carencia de manuales de buenas prácticas. Falta de desarrollo de los procedimientos normativos de los sistemas de gestión medioambiental, en lo que se refiere a articular instrumentos que permitan concretar la participación de los trabajadores y sus representantes en la gestión medioambiental de la empresa. Ausencia de una ley que regule con carácter obligatorio, y con suficiente grado de desarrollo, la participación de los trabajadores y representantes sindicales en materia de medio ambiente en el marco de las relaciones laborales. Haciendo mención de la legislación existente en materia medioambiental, destacó que la Directiva de Prevención y Control Integrado de la Contaminación, en los distintos sectores industriales, está suponiendo un esfuerzo de adecuación ambiental, a la vez que una oportunidad de modernización tecnológica a través de la incorporación de mejoras técnicas que prevengan y eviten la transferencia de contaminación. En este proceso de mejora tecnológica y medioambiental de la empresa no está exento el trabajador, sino todo lo contrario, en la medida que sea copartícipe en este proceso será portavoz hacia el exterior del buen cumplimiento de la misma en lo que respecta a su compromiso ambiental. Desde UGT se aboga por la necesidad de una ley relativa a la intervención de los agentes sociales y de la Administración en materia de medio ambiente para poder garantizar el derecho a un medio ambiente de calidad y el derecho a la salud de los ciudadanos. No obstante, en tanto no exista esa ley, los sistemas de gestión medioambiental ofrecen un marco de actuación que se puede completar, y mejorar, mediante la Negociación Colectiva, desarrollando la participación de los trabajadores y de sus representantes en la gestión ambiental de la empresa. UGT para el año 2000 ha incorporado como criterios de Negociación Colectiva en materia de Medio Ambiente los siguientes: Los Convenios Estatales de ámbito sectorial deberán incluir una cláusula específica de medio ambiente que establezca el derecho de información y formación medioambiental de los trabajadores. Las empresas que se hayan adheridas a la certificación medioambiental ISO 14001 negociarán unas cláusulas que garanticen la participación de los representantes sindicales en la Comisión de Medio Ambiente. Los trabajadores se constituirán en una Comisión Paritaria de Medio Ambiente, integrada por los representantes de los trabajadores, denominados Delegados de Medio Ambiente, y representantes de la empresa en igual número. Así se conseguirá un compromiso de trabajo conjunto entre Dirección y Trabajadores.
Joaquín Nieto. CC.OO. Comenzó explicando que, la razón por la que la referencia al medio ambiente es prácticamente inexistente en la legislación laboral, es que la preocupación laboral se consolidó unos 100 años antes que la medioambiental, que es prácticamente reciente. Basados en este planteamiento, la empresa se ha entendido como ámbito en el que conviven empresarios con unas responsabilidades y trabajadores con otras. Así se han ido construyendo legislaciones y procesos institucionales paralelos. El resultado es un vacío legal e institucional importante. La relación entre medio ambiente y trabajo es muy estrecha, tanto que la producción está en juego. Por ejemplo, el fracaso de la Haya se debe a que, el reducir las emisiones del efecto invernadero al 5´2 % en los países industrializados, trastoca modelos productivos. Así, cada punto de reducción en EE.UU., supone miles de millones de dólares al tener que redistribuir su modelo productivo y de empleo. La toxicidad de los contaminantes organopersistentes afecta tanto a los trabajadores, en mayor medida (causando 4.500 muertes), como a los ciudadanos. Sin embargo, ha sido, cuando el conjunto de la ciudadanía y el Medio Ambiente han estado en riesgo, cuando se han prohibido y sustituido dichos productos. La sustitución de estos productos por energías renovables, además de beneficiar a la salud del trabajador y al Medio Ambiente, contribuirá a crear 150.000 nuevos puestos de trabajo en España y 850.000 en la UE. El representante de CC.OO. indica que es en la empresa donde el sindicato tiene mayor responsabilidad. En ella, los sindicatos han de trabajar las posibilidades ambientales y aumentar el trabajo. Sin embargo, existen empresas en las que el empresario niega el acceso a los sindicatos, amparándose en la carencia de una ley que permita incidir en la empresa para tratar el medio ambiente. Desde CC.OO. se aboga por una legislación que faculte a los sindicatos de unos derechos de actuación medioambiental dentro de la empresa, por un avance en la negociación colectiva y por fomentar la figura de los Delegados. Actualmente, la gestión ambiental en la empresa es escasa y de baja calidad. Las empresas con certificación ISO 14001 no llegan a 500 (frente a la 250 de 1999) y las de certificación EMAS a 50 (frente a las 34 de 1999). Incluso en estas empresas que tienen certificación ambiental el porcentaje es muy pequeño en participación de los trabajadores. Esta situación revela un problema de la empresa y de los sindicatos, ya que existen empresas con una actitud favorable a la intervención de los sindicatos en las que éstos no se han presenciado.
Lucien Royer. Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres Señaló la importancia de que los trabajadores y los empresarios españoles apoyen a los sindicatos en la labor de adaptación de la empresa al Medio Ambiente, a la vez que los sindicatos apoyen a la organización sindical a nivel internacional. También felicitó el trabajo de los sindicatos tanto en el ámbito nacional como en el internacional, pues CC.OO. y UGT participan en grupos de trabajo internacionales. Señaló que la Organización Internacional de Trabajadores, actualmente, está trabajando en la elaboración de sistemas internacionales para promover normas para la protección de los trabajadores, y coordina actividades para disminuir el uso de productos químicos, y actividades para promover el desarrollo sostenible, entre otras.
Mª José Arnau. Telefónica Comenzó su ponencia exponiendo la experiencia de Telefónica de España en cuestión de la adaptación de la empresa a la Gestión Medioambiental. La implantación de un Proyecto de Gestión Medioambiental arranca en la década de los noventa: En 1991 se negoció una cláusula denominada Medio Ambiente, que afectaba a dos años consecutivos. Para ello en 1992 se constituyó una Comisión de Medio Ambiente. Así, en 1993 se editó un catálogo de productos basado en un estudio de caracterización de materiales, por sus componentes. Durante 1996 se realizó un estudio para evaluar la incidencia de las empresas de telecomunicación en el Medio Ambiente, que concluyó con un documento llamado Carta Ambiental. La Carta Ambiental fue firmada por 21 operadoras, las cuales adquirían los siguientes compromisos: concienciación de la importancia de la gestión medioambiental, conformidad reguladora, incorporación de criterios medioambientales en la investigación y desarrollo de productos y servicios y en la compra de materiales y equipos, facilitar información de la gestión medioambiental en la empresa, tanto a nivel interno, como externo, e implantar sistemas de gestión medioambiental en la empresa. La Comisión de Vigilancia de Medio Ambiente, constituida en 1992, estaba compuesta por ocho miembros, cuatro de representación social y cuatro de la empresa. Esta Comisión se encarga de la realización de un registro de agentes químicos, y su posible sustitución, y de la eliminación de residuos. En el posterior Convenio Colectivo de 1997, que afectó a dos años, se concretó una cláusula de Prevención de Riesgos Laborales, mejora del aprovechamiento energético y la incorporación de un módulo sobre Medio Ambiente, en los cursos de Salud Laboral. En el Convenio Colectivo vigente actualmente, firmado en 1999 por dos años, se dictó que la empresa velará por la eliminación de productos o procesos no respetuosos con el Medio Ambiente y la búsqueda de fuentes de energía alternativa. Esta trayectoria sirve para poder corroborar cómo la empresa que es proclive a la preocupación medioambiental asume, a través de los sucesivos convenios colectivos, cada vez mayores compromisos medioambientales, que no pueden ser desarrollados por una Comisión de las características expuestas, sino que requieren una organización específica para poder desarrollar una política de Gestión Medioambiental. Por este motivo el Comité de Dirección de Telefónica de España aprobó un proyecto de Gestión Medioambiental. La Política Medioambiental que se aprobó, parte de reconocer que los productos y servicios, que Telefónica de España ofrece a la sociedad, se caracterizan por su baja incidencia en el entorno y su positiva aportación en la conservación del Medio Ambiente. Para desarrollar el proyecto se contó con el liderazgo de la dirección. Así en él participan actualmente siete Directores Generales, actuando como presidentes, y el Director General de Estrategias y Desarrollo de Negocios.
Carlos Vázquez. Ministerio de Medio Ambiente Moderador de esta Mesa Redonda, señaló que la escasa integración del Medio Ambiente en las políticas se debe al miedo existente, ya que el medio ambiente supone cambios de conductas en las empresas y es impulsor de la revolución tecnológica. Destacó la necesidad de información y participación en la política medioambiental. Al mismo tiempo indicó que las empresas cada vez estaban tomando mayor conciencia medioambiental, puesto que se están dando cuenta de que su introducción supone un crecimiento exponencial de la empresa.
Debate Durante el debate se sugirieron posibles soluciones: Los trabajadores son una pieza indispensable para superar el miedo al cambio que provoca en la empresa la integración del medio ambiente, ya que ellos no lo tienen. Y para las empresas que se oponen al cambio tendrá que haber un apoyo legal que les obligue a aceptarlo. Para suplir la carencia de leyes, se indicó el trabajo conjunto de trabajadores, empresarios y sindicatos y la interpretación de las leyes existentes (Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Estatuto de Trabajadores..etc.). Se contempló la iniciativa de dotar de carácter obligatorio a los Sistemas de Gestión Medioambiental, aunque no fue bien acogida por el representante del Ministerio de Medio Ambiente, quien argumentó que han de ser opcionales ya que su implantación cada vez será mayor, al beneficiar a la empresa económicamente, en función del principio de quien contamina paga.
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