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Problemática y Futuro de las Ciudades.
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![]() Introducción Con la mesa redonda de Problemática y Futuro de las Ciudades se finalizaron los foros dedicados a la política de sostenibilidad en las ciudades. Aquí se analizó, entre algunos responsables políticos, la necesidad y proceso de la Agenda Local 21 y la problemática y futuro de las ciudades, desde la perspectiva del Desarrollo Sostenible. La Agenda 21 se elabora a partir de la Carta Aalborg que orienta, desde un punto de vista social el cumplimiento de lo acordado en la Conferencia de Río de Janeiro en 1992. La Agenda 21 destaca los elementos de planificación urbana y de implicación de los agentes económicos y sociales. Las investigaciones hechas hasta el momento, a los municipios españoles con más de 100.000 habitantes, muestran unas estadísticas esperanzadoras. Más de 1/4 de los municipios han tomado alguna medida y casi el 80% han iniciado un diagnostico de la situación. Una vez más, se demuestra que la sostenibilidad de las ciudades adquiere, día a día, más presencia en toda la sociedad. |
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Presentación Desde la necesaria acotación y estructuración del contenido de Ciudades hacia la Sostenibilidad se plantean soluciones alrededor de dos ejes: Problemática y futuro de las Ciudades, desde la perspectiva del Desarrollo Sostenible. Las Ciudades y los Procesos de las Agendas 21 locales. Desarrollo del Acto Carmen Bautista Parejo. Comisión de Medio Ambiente. Colegio Oficial de Físicos La gestión de las Ciudades supone compartir responsabilidades. Hace una aproximación al tema, destacando entre los numerosos problemas existentes, los siguientes: Escasez de ordenanzas municipales de Medio Ambiente en todos los campos y sectores. Falta de circulación de datos en los municipios: importancia de las redes en las Ciudades. Insuficientes competencias ambientales municipales o no concordantes con las responsabilidades de gestión. Escasa capacidad fiscal. La necesidad de integración del desarrollo sostenible en todas las Políticas ambientales. Establece balance, entre lo que las Ciudades importan: recursos naturales; y, lo que exportan: contaminación. De donde deduce que la clave es Encontrar el equilibrio entre el espacio urbano y el espacio ecológico, en el que se fundamenta el futuro y el progreso de las Ciudades.
Vicenç Sureda i Obrador. Jefe del Servicio de Medio Ambiente. Diputación de Barcelona Desde la necesaria acotación y estructuración del contenido de la mesa redonda Ciudades hacia la Sostenibilidad, plantea su análisis alrededor de los dos ejes fundamentales: Problemática y futuro de las ciudades, desde la perspectiva del desarrollo. Las ciudades y los procesos de la Agendas 21 locales. y ello desde un enfoque sistémico, intentando superar las aproximaciones sectoriales. Enfoque sistémico caracterizado por: El modelo de ciudad: aspecto estructural del mismo. Los flujos: de material, energía, información, etc., relacionándolo con la incidencia sobre otros sistemas: Problemática y futuro de las ciudades: Hay dos preguntas esenciales: ¿Qué es una ciudad sostenible? y ¿cuáles son las condiciones más importantes para que como ciudad alcance el desarrollo sostenible? Respuestas, que metodológicamente se encuentran en las condiciones y las líneas de acción que acercan a las mismas. Las condiciones son: Gestión y uso de los recursos (en el sentido amplio) de la ciudad. Territorio, entendido como ordenación eficiente del mismo y de las actividades que en él se desarrollan. Cohesión social, como distribución equitativa de bienes, servicios y oportunidades entre la población. Respecto de la 1ª condición propone las siguientes líneas de acción : Contemplar la gestión desde la perspectiva del ciclo de vida de los materiales y recursos energéticos que se ponen en juego en la Ciudad. Cualificar los recursos entre: renovables y no renovables; proximidad y lejanía de los mismos; no agresividad y agresividad; disponibilidad o no de utilización futura; e, impacto o no sobre los sistemas de soporte de los residuos que generan los recursos. Referencia especial a la consideración del territorio como recurso: el suelo en razón de su importancia y su característica de no renovabilidad. Como líneas de acción, referentes a la segunda condición, se destacan: La importancia de caminar hacia un modelo urbano compatible con un necesario sostenible de desarrollo. Existe un modelo de ciudad tradicional: modelo compacto próximo, equilibrado entre compacticidad y habitabilidad que se encamina hacia un objetivo de ciudad sostenible, frente al modelo de ciudad difusa (anglosajón) caracterizado por una mayor fragmentación del suelo y una mayor agresividad de las infraestructuras necesarias, que nos alejan del modelo de Ciudad sostenible. La planificación urbanística, planificación territorial y planes estratégicas coherentes con otro instrumento importante como es el proceso de Agendas 21. Estas líneas de acción, tienen dos finalidades, que el desarrollo de la Ciudad contemple: La capacidad de carga local global del medio, como objetivo lejano pero como objetivo importante cara a la sostenibilidad del sistema urbano. El aumento de complejidad: capacidad de intercambios de información. Los Procesos de la Agenda 21. La Agenda 21 no es un documento, sino un largo proceso caracterizado por: El diseño y aplicación de instrumentos de planificación. Su consideración de planes de ciudades (no de los Ayuntamientos, etc.). Es decir, planes participativos de todos los agentes económicos y sociales. A la vista de los datos de los estudios realizados por el equipo de Análisis Político de la Universidad Autónoma de Barcelona, (en el año 1999). Se deducen las siguientes conclusiones: Importancia del nº de municipios de España menores de 100.000 habitantes, que declaran haber adoptado algunas iniciativas de proceso de la Agenda 21: el 31%. Progresión importante de adopción de estas iniciativas: el 31% en 1999, frente el 18% en 1998. Las mejores experiencias sobre Agenda 21, corresponden a los municipios de tamaño medio; comprendidos entre 10.000 y 50.000 habitantes. De una muestra de 100 municipios identificados como más activos: El 80 % inician los procesos de Agenda 21, a partir de un diagnostico municipal (ecoauditorías) para aclarar e interpretar el funcionamiento del municipio y para permitir elaborar un plan estratégico del Plan Local. Que el 40% de ese 80% de municipios, han alcanzado la fase de plan de acción. Del mismo estudio, se deducen las mayores dificultades que encuentran los municipios derivadas de la transversabilidad: los instrumentos relacionados con el origen de la Agenda 21 son de marcado carácter medioambiental. El 50% de los municipios (de los 100 de la muestra) afirman que el conjunto del Ayuntamiento no conoce esta iniciativa, por estar muy ligada a áreas de Medio Ambiente. De ahí la necesaria desambientalización de los procesos de la Agenda 21, para que sean procesos transversales. En relación con los procesos participativos del estudio se llega a dos conclusiones positivas importantes. Aumento de manera evidente de los sectores implicados en el desarrollo del proceso de la Agenda 21, en relación con la situación de partida. Se enriquecen las tipologías de mecanismos de participación: nuevas formas de participación. Partiendo de que en los procesos de Agenda 21 es el Ayuntamiento el elemento inspirador, pero que son un proceso participativo de tales agentes (sociales, económicos), se analiza en este estudio la importancia de los otros niveles que actúan sobre el territorio: otras administraciones, llegando a las siguientes conclusiones: El 40% de los municipios declaran que han recibido aportaciones de las diputaciones provinciales. El 30% de las Comunidades Autónomas. No es significativo el apoyo Estatal. Estos datos, junto con la realidad de los Programas realizados por las Comunidades Autónomas de Cataluña, Navarra y Andalucía, etc. son una base importante de datos y experiencia que pueden permitir avanzar en la resolución de los problemas.
Javier Celma Celma. Jefe de la Unidad de Medio Ambiente. Ayuntamiento de Zaragoza Se parte de una ciudad, que camina hacia un modelo, en el que en su periferia, se produce la concentración de los centros de comercio, ocio e incluso estructuras universitarias, etc. que obliga a grandes infraestructuras de transporte, que son a su vez consumidores de la superficie urbanizable, consumo intensificado por el hecho de la aparición en torno a ellos de urbanizaciones unifamiliares (chalets adosados). Los problemas de las ciudades, en su aspecto más general, desde la perspectiva de la sostenibilidad, frente al rigor y eficacia de la Agenda 21, se produce desde la contradicción de que: Por un lado los municipios adoptan decisiones políticas en armonización con los procesos de la Agenda 21; y, Por otro lado, desarrollan planes en clave de desarrollismo. Lo cual no debe sorprender, ya que de lo que se trata es de cambiar un instrumento muy potente que representa una transformación y una ruptura de la ciudad tradicional y que tiene dos claves que posibilitan este modelo de ciudad extensivo: el automóvil y la hipoteca que camina hacia la insostenibilidad. Si queremos trabajar en un modelo de cambio, hemos de pensar cuáles son los objetivos prioritarios: atender a las causas que producen los problemas y por lo tanto los diagnósticos de partida de la Agenda 21 deberán ser rigurosos, lo que al menos permitirá tener un enunciado claro de los problemas si no es que nos permite su resolución. La alternativa a este proceso se encuentra en la carta de Aalborg, basada en los principios de la Agenda 21 y sostenibilidad de la Conferencia de Río, sin dejar de tener presente el libro sobre Medio Ambiente Urbano del año 1990, que marcan unas pautas de reflexión y acción permanente. El proceso de la Agenda 21 es un proceso permanente y de feedback que a través de los sistemas indicadores habrá de replantearse. A la pregunta, de si existe una receta de Agenda 21. La respuesta es no, la Agenda 21 es una filosofía, es un proceso de reflexión, que está en sus inicios y se pueden producir errores pero con los instrumentos adecuados se podrá rectificar. El fenómeno que está ocurriendo en relación con la Agenda 21, es que se están subscribiendo muchas. Lo que no quiere decir que se estén implantando y ello, porque los procesos de cambio generan además de una mayor complejidad un mayor número de problemas, como: Es un problema añadido a los ya existentes en la gestión de los Municipios. Generan incertidumbre. Son fuente de conflicto. Los dos grandes aliados de la implantación de estrategias cara al proceso de Agenda 21, son: Diagnósticos correctos. Es decir, auditorías precisas y rigurosas. Información al público: de todos los datos disponibles. Uno de los procesos de la Agenda 21 es la participación pública. Respecto a ella se detectan distintos tipos de problemas: La UE no participa de sus propios principios. Los ayuntamientos no pueden elevar sus propuestas directamente, por lo tanto su participación no es real y en todo caso es restrictiva. En la misma situación se encuentran con respecto a las Comunidades Autónomas y el Estado. No obstante, los municipios inician procesos de participación pública y para ello lo primero es el desarrollo e implantación de una metodología, lo que por sí mismo genera otro tipo de problemas, debidos a: La Ley de las Administraciones Públicas, es el principal enemigo cara a la participación ciudadana. Que el horario de los funcionarios no es compatible con el de los ciudadanos. La falta transversabilidad entre los distintos Departamentos municipales. Esto exige un replanteamiento de los modelos actuales de gestión de los municipios, actualmente jerarquizados y verticales, por otros más estructurados y horizontales. Además, cuando se está en los procesos de participación, se ha de ser consciente de que se encontrarán situaciones de conflicto, del tipo: Diferencia entre conocimiento y entendimiento de cada una de las partes. Diferencia de valores entre los participantes. Diferencia en la distribución de beneficios y costes entre los implicados. Diferencia por disputas personales: viejas rencillas. Diferencias políticas: diferentes formas de concebir la sociedad. Finalmente y no menos importante, los ayuntamientos no disponen de los recursos económicos necesarios para la implantación de nuevos modelos.
Luis Mecati Granado. Director del Servicio de Medio Ambiente. Federación Española de Municipios y Provincias Antes de pasar a abordar el tema concreto de su intervención (la presentación del Código de Buenas Prácticas Medio Ambientales ) expresa las siguientes reflexiones sobre tópicos, modas o temas: La Agenda 21 es un instrumento de primera generación, debe seguir desarrollándose en el futuro, con el consiguiente cambio de cultura vinculado a nuevas formas de organización municipal y diseño de políticas municipales. Lo positivo de los proyectos de Agenda 21, es su aspecto integrador de proyectos sectoriales: parques, jardines, empresas de agua, etc. descoordinados, están llamados al fracaso. El crecimiento sin límites se debe enfocar con otras perspectivas por ejemplo de ahorro energético. Romper mitos es importante: el ayuntamiento no es una administración poco eficaz sino que, por el contrario, es la administración más eficaz, entre otras cosas, porque es donde se deben plasmar las políticas preventivas. A continuación presenta el documento Código de Buenas Prácticas Medio Ambientales, que es un documento que aparece frente a opciones ya existentes de origen anglosajón. Éste está adaptado a nuestro país y cultura. Características: Es una obra colectiva, no sólo de la Federación de Municipios, han participado ayuntamientos y expertos. Es una aportación a la normalización metodológica de diagnosis como elemento básico. Es adaptativo y orientativo. Es una herramienta que surge del mundo local, de su experiencia. Se estructura de la siguiente manera: Desarrollo de una metodología de Agenda 21: Auditorías. Participación Social. Metodología de SIGMAS en torno a ISO 14001. Anexos técnicos de información complementaria: Metodologías para elaborar auditorías, un plan de participación social. Implantación de un SIGMA. Información complementaria: toda la normativa en castellano desde la carta de Aalborg hasta la declaración de Hannover. Plan de seguimiento de los indicadores ambientales. El Código de Buenas Prácticas Medio Ambientales financiado por la UE dentro del programa LIFE, se encuentra disponible en Internet. ( femp.es ).
Antonio Espín Iluminatti. Jefe de la Sección de Medio Ambiente. Ayuntamiento de Leganés. Ciudades y Escalas Territoriales La ciudad no es un ente aislado. Está rodeada de otras ciudades, las grandes se comen a las pequeñas y las ciudades se expanden y llegan a las grandes. La pretensión de que una ciudad que haga un proceso de Agenda 21 no imprime una característica común a las de su entorno, es casi una utopía. Los criterios básicos de sostenibilidad responden siempre al binomio Economía-Medio Ambiente. Para la comparación de ciudades mediante indicadores ambientales, es necesario utilizar tipos uniformes de recogida de información. El Plan General de Ordenación Urbana, debe recoger criterio de sostenibilidad y la Agenda 21 debe integrarse transversalmente con éste y a la inversa. En el trabajo entre ciudades, la que pretenda ser el motor de los criterios de sostenibilidad debe intentar que los procesos sean compartidos, para ello es preciso: Normalizar la información. Interrelacionar a los técnicos además de a los entes políticos. Intentar mejorar los servicios. Cuesta mucho, cuantificar las actividades medioambientales comparadas de unos municipios con otros. La escala, se debe entender desde el doble punto de vista espacial y temporal. Es necesaria la coordinación por otras administraciones de los procesos municipales de Agenda 21, ¿ Qué se hace con el Plan sostenible del territorio autonómico? ¿y con el Nacional? Las Agendas 21 pueden entrar en oposición con modelos desarrollistas expansivos. La coordinación entre administraciones, es un requisito necesario, pues en otro caso, se puede entrar en acciones contrapuestas. Ejemplo: una promueve la construcción de transporte público (metro) y la otra rodea la ciudad de autovías. ¿Qué queda de la ciudad? ..... pues solamente el coche.
Debate P: En los ayuntamientos de tamaño medio (10.000 50.000 habitantes), con frecuencia se produce la situación, de que aún deseando iniciar un proceso de Agenda 21, no lo puede hacer, como consecuencia de que estima prioritaria la atención de otras necesidades del municipio y por tanto, no dispone de los recursos económicos necesarios, aunque sean de menor cuantía. ¿La Federación de Municipios, facilita financiación para la implantación de procesos de Agenda 21? ¿Quién puede facilitar esta financiación? Respuesta de Javier Celma: Es natural que los Ayuntamientos prioricen la atención de sus necesidades y que entre ellas, no se considere el proceso Agenda 21 que además, incrementa la complejidad de la gestión. Para iniciar procesos de Agenda 21, se puede aprovechar la realización de programas de educación ambiental: por ejemplo, la realización de ecoauditorías de eficiencia energética y de consumo e agua en los centros escolares. Esto es ya hacer Agenda 21. Respuesta de Luis Mecati: La FEMP no puede (porque no dispone de recursos) apoyar económicamente estas iniciativas. Pone a disposición de todos los Ayuntamientos el Código de Buenas Prácticas Medio Ambientales. Se puede iniciar un proceso de Agenda 21, apoyándose en los Programas de Educación Ambiental e intentar conseguir la financiación necesaria acudiendo al tejido social del municipio (agentes sociales). Otra posible vía es realizar acciones de Agenda 21, mancomunadamente con otros municipios y acudir al apoyo de las diputaciones. Respuesta de Vicenç Sureda: Puedo ofrecer la Guía de los procesos de la Agenda 21 que la diputación de Barcelona publicará en castellano próximamente y añadir, que afortunadamente la experiencia de Cataluña, permite afirmar que cada vez es mayos el número de ayuntamientos que incorporan entre sus prioridades los procesos de Agenda 21. Respuesta de Carmen Bautista: Uno de los problemas, es la falta de circulación de datos entre los municipios. Quizás la FEMP, podría articular esta red de información a través de Internet , con lo que se tendría puntual conocimiento de cómo abordan los Ayuntamientos, desde el punto de vista de financiación los procesos de Agenda 21. La UE no tiene, ni líneas ni políticas de acciones concretas para la sostenibilidad de las Ciudades. P: En relación con los indicadores medioambientales que se han expuesto ¿cómo se puede articular en los procesos de Agenda 21, el tratamiento y protección de los tramos de ribera que cruzan los municipios? En ocasiones aún siendo de uso público se canalizan los arroyos y se reconvierte el suelo para otros usos. Además con estas actuaciones se entra en la contradicción de que se impide la recarga de acuíferos cuando a la vez se pretende extraer agua de ellos. Respuesta de Vicenç Sureda: La Agenda 21 es un proceso, en esta mesa redonda se han tratado los aspectos metodológicos, sin entrar en acciones concretas y de detalle. En relación con la pregunta planteada, se puede enmarcar en una acción más del proceso de Agenda 21. Respuesta de Luis Mecati: La Agenda 21 es una herramienta para ir consiguiendo pautas de sostenibilidad, de análisis y diagnosis. La cuestión se debe plantear en el marco del planeamiento urbanístico: clasificación y uso del suelo. Respuesta de Antonio Espín: El organismo responsable es la Confederación de la cuenca y por ello, en el Plan General de Ordenación Urbano, esto debe de quedar claro. En el proceso de Agenda 21 se incluye el respeto a las leyes y a la no invasión de competencias, por lo que en estos temas deben involucrarse las comarcas y las diputaciones, ya que los cursos de agua afectan a más de un Municipio. P: El proceso de Agenda 21 se apoya, en la participación ciudadana ¿Cómo se facilita el acceso a esta participación del individuo que no está asociado, ni forma parte de los agentes sociales? Respuesta de Vicenç Sureda: Es una complicación real. Por un lado la participación debe ser suficiente y por otro debe evitar posturas monopolistas de determinados agentes sociales. Se va avanzando en el buen sentido, pero es uno de los retos más importantes de los procesos de Agenda 21. Cada vez es mayor el número de sectores que participan, pero es difícil articular la participación individual P: Se tiene la sensación, de que se están ganando pequeñas batallas pero perdiendo las importantes. Está claro que las estadísticas demuestran la mejora de indicadores tipo: recogida residuos, calidad del aíre, etc. Pero por el contrario es cada vez más fuerte la presión que se realiza sobre los ayuntamientos para liberalizar suelo, para abaratar el mismo, cara a la construcción de viviendas. Por poner un ejemplo, en la revisión de los Planes Generales de los Ayuntamientos faltan argumentos para compensar la fuerte campaña de liberalización de suelo. No veo, que se utilicen argumentos del tipo de crecimiento cero y considerar por el contrario la realización de rehabilitación de viviendas o al menos, crecer poco con mayor densidad, frente a más con menos densidad. Respuesta de Luis Mecati: Las cesiones están siendo muy controvertidas, se dice que es una vía de financiación de los ayuntamientos, opinión que no comparto. Es un tema para debate. Respuesta de Javier Celma: Quizás sea necesario, ya existen ejemplos, de que los municipios aborden procesos de capitalización para adquirir suelos, que permita abordar el modelo de ciudad programado. Respuesta de Antonio Espín: Existe una herramienta, desde el mes de octubre, es obligada la evaluación de impacto ambiental de los planes urbanísticos. P: Es necesaria la implantación de tributos ecológicos a escala municipal. Actualmente está en manos del Estado quizás, por que no se quiso en su día por razones políticas y el temor de que las Comunidades Autónomas rompieran la autonomía fiscal de los Ayuntamientos. Es necesario romper la inercia de que la fiscalidad municipal deje de gestionarse a nivel de Estado y se aproxime a los Ayuntamientos. Respuesta de Luis Mecati: Los Ayuntamientos no hacen normas, tienen una Ley de Haciendas Locales y solamente tienen como instrumento impositivo las tasas, pero éstas tienen el límite del coste de los servicios y además no tienen finalidad ambiental. La Ley Tributaria española no prevé un impuesto ecológico. Quizás sea el momento de abrir este debate, las Comunidades Autónomas tienen facultades para establecer tributos y si bien, no procederían tributos ecológicos, sí podrían plantearse éstos desde el punto de vista que grave el deterioro ambiental, ya que la reforma de la finalidad específica va a ser muy difícil de cambiar. Otro aspecto es introducir criterios ambientales en la planificación presupuestaria (ahora sólo se utilizan criterios de amortización contables) por ejemplo: uso de lámparas de bajo consumo, utilización de vehículos con energía menos contaminantes, consumo de productos verdes, etc. Es de esperar que en un futuro próximo haya un cambio e cultura cualitativa en los sistemas de organización y cualificación municipal. P: Se dice que la sostenibilidad se hace desde los ayuntamientos pero los procesos de Agenda 21 plantean problemas: Las áreas que llevan los temas de medio ambiente, no son las mismas que llevan el ordenamiento urbanístico. Para progresar hacia la sostenibilidad , es necesaria la complicidad de las diputaciones en un doble sentido: los Ayuntamientos son las administraciones más pobres, gestionan un pequeño porcentaje de los impuestos y por tanto su capacidad de acción está limitada. Necesitamos que: se faciliten recursos económicos se instrumentalicen herramientas legislativas que permitan a los ayuntamientos intervenir, por ejemplo: apertura de viviendas deshabitadas; dimensionar la vivienda acorde con la realidad familiar (menor de 90 m2); zonas urbanizables no programadas. Respuesta de Vicenç Sureda: Efectivamente, la transversalidad es clave en los procesos de Agenda 21 y existen dificultades en su vertebración, cara a la concurrencia de todos los instrumentos de los que dispone el municipio. Respuesta de Javier Celma: Es necesario replantearse la financiación de los Ayuntamientos. Ahora es muy pobre. Además, cada vez es mayor la pérdida de competencias y también es mayor el coste de los servicios. Este es un debate que habrá que realizar pues, en otro caso los procesos de Agenda 21 no se podrán aplicar. Para finalizar el acto, Vicenç Sureda expresa que es importante que los Ayuntamientos y las ciudades, inicien procesos graduales de Agenda 21, teniendo muy claro que se trata de procesos y de que se trata de propuestas de cambio cultural que se consolidan despacio y gradualmente y además suponen su asuncióin e implicación de todos los agentes sociales; como también es necesario, que se impliquen todas las administraciones y entidades que actúan sobre el Territorio. Hasta ahora, el esfuerzo municipal es importante, el de las Comunidades Autónomas insuficiente y el del Estado inexistente. Además, agradece a todos su participación.
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