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Medidas e Implicaciones de las Estrategias de Lucha ante el Cambio Climático





Introducción

El cambio climático es una de las cuestiones fundamentales en el desarrollo de nuestra sociedad. Por ello, la existencia de esta mesa redonda con el objeto de fomentar una amplia divulgación de este tema, siguiendo la línea de la comunidad científica, que ha ido concienciando a la sociedad de la importancia de el problema del cambio climático, convirtiéndolo en uno de los que más repercusión provoca en los medios de comunicación.

La UE ya ha tomado postura en el problema, y apuesta por mantener una política de reducción de gases de efecto invernadero, independientemente de los acuerdos (o no acuerdos) a nivel internacional, lo que convierte este aspecto en una de las claves a tener en cuenta en la definición de las políticas sectoriales.

Con el objetivo de conocer la postura en España de los diferentes actores implicados en la cuestión, se invitó a participar a representantes del Ministerio de Medio Ambiente, de la política energética y de transportes, de la industria fotovoltáica, de la investigación científica de las consecuencias del efecto invernadero y del movimiento ecologista.


Lista de Ponentes

Preside:

Carmen Becerril Martínez.
Directora General de Política Energética y Minas. Ministerio de Economía.

Modera:

Alberto Fraguas Herrero.
APROMA.

Ponentes:

Mónica Corrales Rodrigáñez.
Consejera Técnica de la Subdirección General de Calidad Ambienta. Ministerio de Medio Ambiente.

Casimiro Iglesias Pérez.
Director Técnico de la Subdirección General del Planteamiento de Infraestructuras. Ministerio de Fomento.

Adolfo Eraso.
The New York Academy of Sciences.

Ignacio Rosales de Font Cuberta.
Presidente de la Asociación de la Infraestructura Fotovoltaíca (ASIF).

Carlos González Vallecillo.
WWF España/Adena.


Presentación

El agua, su gestión, ha sido y es un problema histórico en nuestro país. La existencia de una España húmeda, norteña, y una seca, al sur, bien definidas, ha hecho ver la necesidad de buscar un equilibrio, no sólo en cuanto a la distribución del agua, sino en el uso de ese agua. El debate sobre la vialidad de muchos regadíos está abierto, un debate complejo en el que no está ausente, por una parte su papel de asentador de población, y por otra las incidencias o efectos ambientales que producen. En cualquier caso, el Plan Hidrológico Nacional (PHN) debe partir de una nueva cultura del agua, la del ahorro, que se base en la gestión de la demanda pero ¿esto es así en el actual PHN?.

Antes de pasar la palabra a los ponentes,
Emilio Llorente presenta los temas a tratar:

Definir los principios básicos de la planificación hidrológica en el año 2000 y, por ende, los que actualmente posee el PHN.

Analizar la política agraria española, su viabilidad en un contexto internacional y especialmente en cuanto a su integración en la PAC europea. Definir el papel de los agricultores, de los regantes, en este nuevo escenario.

Establecer la viabilidad ecológica y económica del actual PHN, sus efectos ambientales y sus costes.

Analizar la necesidad del gran trasvase planteado en el PHN desde el Ebro, sus efectos en las poblaciones cedentes y definir alternativas a éste y a otras grandes obras hidráulicas.


Desarrollo del Acto


Alberto Fraguas.
Presidente de APROMA.

Explica el moderador del acto los citados objetivos y composición de la mesa redonda, animando al público a participar en el debate que se celebrará a continuación de las ponencias, no sólo con preguntas, sino también con sus propias opiniones acerca de un tema que considera de la mayor importancia. Prueba de esta preocupación de los técnicos y profesionales acerca del cambio climático, es la máxima audiencia de la mesa redonda, con un público que supera la capacidad de la sala.

En opinión del Sr. Fraguas, es hora ya de tomar medidas concretas, de ahorro energético, de uso de energías renovables, etc., independientemente de lo que marquen unos acuerdos internacionales, más influenciados por los pulsos de poder entre algunos países, que por la urgencia real en tomar medidas que denuncien los informes científicos. En este contexto, el papel de los ciudadanos va a resultar decisivo.



Carmen Becerril Martínez.
Directora General de Política Energética y Minas. Ministerio de Economía.

Al comenzar su intervención, la Directora de la Energía reconoció la importancia del problema del cambio climático, y que éste afecta al ámbito de la energía de forma muy directa. En este contexto indicó que el medio ambiente ha pasado en los últimos años a ser un factor clave en la política energética, por supuesto, junto con el consumo y el abastecimiento energético.

A continuación, la Sra. Becerril hizo un repaso del panorama energético en España, señalando la fuerte dependencia exterior (más de un 70% del consumo energético) ya que la energía de origen nacional (carbón autóctono, energía nuclear y energías renovables) tan sólo cubre un 26% de la energía primaria. Por otro lado, destacó el hecho de que la demanda de energía crece en nuestro país por encima del PIB, constatando un acercamiento de nuestras pautas de consumo energético a las de la UE.

La política energética debe responder a esta situación, potenciando tanto el aumento del autoabastecimiento, como de la eficiencia energética, lo cual lleva implícito un cambio de comportamiento en la sociedad. Estos objetivos coinciden plenamente con los intereses medioambientales, por lo que éstos han sido tenidos en cuenta en todas las medidas energéticas desde hace unos años.

Después de hacer un repaso de los aspectos medioambientales que incorporan las normativas que regulan el sector energético en general, y el eléctrico en particular, la Directora pasó a presentar el Plan de Fomento de las Energías Renovables, aprobado el 30 de diciembre de 1999, que establece un incremento de este tipo de energías para pasar del 6% que suponen actualmente, a un 12% del total en el 2010.

Para ello se plantea un fuerte desarrollo de la energía eólica, hasta situar a nuestro país como líder a nivel mundial en este sector, con 9000 MW de potencia instalada en el 2010. También destaca la apuesta por la biomasa, que debe completarse con el apoyo en algunos casos, de otros sectores como el agroalimentario, y por la energía solar en sus distintas versiones: térmica, fotovoltaica y termoeléctrica. Según la Sra. Becerril, el potencial en energía solar de España es infinito, y su límite lo imponen el desarrollo de las tecnologías y las inversiones necesarias para su explotación.

Los retos planteados por el Plan de Fomento de las Energías Renovables suponen unas inversiones, hasta el 2006 (marco de referencia comunitario), de un billón seiscientos mil millones de pesetas, esfuerzo que no es únicamente del Estado, sino también del resto de las administraciones públicas cuyo papel resulta fundamental, pues en muchos casos supone un desarrollo económico local de especial interés para determinadas zonas.

Sin embargo la política energética no puede basarse sólo en el Plan de Fomento de las Energías Renovables, sino que tiene que complementarse con un importante esfuerzo en la mejora de la eficiencia energética. Desde el punto de vista del sector industrial ha habido un avance bastante significativo al ser el gasto energético un coste de producción. Por ello se ha producido un importante desarrollo de la cogeneración, que se une a las mejoras tecnológicas que contribuyen al ahorro energético.

El ámbito en el que resulta más difícil incidir es, sin duda, el consumo doméstico, comercial y de servicios. En este sentido, el Libro Verde sobre abastecimiento de la Comisaría de Energía y Transporte de la UE pone el acento sobre el consumo de energía eléctrica en el ámbito de los edificios (40% del consumo total de la energía eléctrica en la UE). El aislamiento, es decir, el máximo aprovechamiento de la energía eléctrica, resulta una medida fundamental. Por ello, se está elaborando un Real Decreto sobre calificación energética de los edificios que busca desarrollar una política de eficiencia energética en este ámbito.

El tercer elemento en la política medioambiental del sector energético lo constituye la I+D, en particular en la búsqueda de alternativas en el ámbito del transporte, ya que según nos muestran recientes estudios de prospectiva, en el año 2020, el 72% del petróleo será consumido por el sector del transporte.

Como consideración final, la Directora de Política Energética señaló la importancia de que todos tomemos consciencia de que nuestros hábitos cotidianos pueden colaborar también en la lucha contra el cambio climático. Es fundamental en su opinión, un cambio en el comportamiento de una sociedad en la que el valor de la energía no está bien dimensionado.



Mónica Corrales Rodrigáñez.
Consejera Técnica de la Subdirección General de Calidad Ambiental. Ministerio de Medio Ambiente.

La Sra. Corrales ha formado parte de la Delegación Española en la Cumbre de La Haya y en su ponencia expone el desarrollo de las negociaciones que allí tuvieron lugar y hace un balance de los resultados obtenidos.

Antes de pasar a describir la reunión de La Haya, establece que el cambio climático constituye uno de los grandes retos ambientales del siglo XXI y cita una frase del Presidente del Panel Internacional de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), "hoy en día la comunidad científica asume como inevitable el cambio climático. Ya no se plantea esta cuestión, sino cuál será su magnitud, con qué rapidez se producirá y dónde serán sus efectos mayores".

En enero se hará público el 3er informe de evaluación del IPCC y en él se prevé que la temperatura global del planeta se incremente entre 1.5ºC y 6ºC durante el próximo siglo (¡sólo en 100 años!) y que el nivel del mar aumente de 15 a 95 cm. (¡casi 1 m.!) en el mismo período.

Después de presentar estos datos, la Sra. Corrales explica que no se trata de alarmismo, sino de constataciones científicas que son la base para las negociaciones políticas que a nivel internacional se están llevando a cabo. Y en este contexto comenta el fracaso de la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, celebrada en La Haya, en la que no se ha podido llegar a un consenso, aunque muestra su acuerdo con la postura oficial de la UE: es preferible un aplazamiento de 6 meses (como se ha pactado) que un mal acuerdo adoptado por la presión de conseguir un resultado.

El Protocolo no ha entrado en vigor, al no haber sido ratificado por los países previstos, que no lo harán mientras no se definan algunos aspectos previstos en el mismo. En concreto, la UE no quería firmar un acuerdo que pudiera dar como resultado que en lugar de alcanzar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5% respecto de 1990, como establece el Protocolo de Kioto, se pudiese incluso llegar a un aumento de las mismas. Se trataba ante todo de mantener la "integridad" del Protocolo de Kioto.

Explica la representante del Ministerio de Medio Ambiente que en la negociación de estos aspectos hay varios grupos de países que mantienen diferentes posturas, más allá del bipolo EEUU-UE que presentan los medios de comunicación.

Por un lado está el llamado grupo "paraguas" conformado por Estados Unidos, Canadá, Japón y Nueva Zelanda, con el máximo interés centrado en la compra de emisiones. Por otro la UE, con un fuerte compromiso político, ya que el Consejo de Ministros se comprometió en 1999 a procurar la entrada en vigor del Protocolo antes del 2002, aunque no a cualquier precio.

Por su parte, el G7 integrado por países desarrollados, centran sus reivindicaciones en los fondos adicionales y en una presencia importante en las instituciones, mientras que el CG11 (países en transición, países del este) está especialmente interesado en la transferencia de tecnología y en los mecanismos de flexibilidad.

El llamado grupo de "integridad ambiental", liderado por Suiza y México, ha actuado en muchas reuniones como facilitadores, y por último, el grupo de pequeños países insulares, que piden medidas drásticas y urgentes ante el peligro de desaparecer a corto plazo.

Además de todos ellos, en esta Conferencia han sido actores definitivos los medios de comunicación, las asociaciones ecologistas y la opinión pública.

En este contexto, los puntos fundamentales de la negociación en los que se basa la falta de acuerdo son los siguientes:

 los mecanismos de flexibilidad y la suplementariedad,
 los sumideros (el papel de los bosques),
 el régimen de cumplimiento,
 la participación en las instituciones.

En el primer caso, el Protocolo de Kioto establece que las reducciones deben responder a una política de reducción interna, es decir, fomenta un cambio en el modelo de desarrollo de los países. Sin embargo se establece la posibilidad de completar estas reducciones mediante los llamados mecanismos de flexibilidad: los mecanismos de desarrollo limpio y los mecanismos de implantación conjunta. La UE pretende limitar el uso de estos mecanismos, mientras que Estados Unidos mantiene que no deben ser limitados.

Otro de los temas estrella son los sumideros: ¿qué papel deben jugar los bosques? La UE en este asunto defiende el manejo eficiente de los bosques, pero mantiene que esto no debe servir para que los países enmascaren la no reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero.

En cuanto al régimen de cumplimiento, Estados Unidos propone ampliar el período de cumplimiento, es decir que si no se cumple con los objetivos de reducción en el período establecido que éstos puedan acumularse para el siguiente período. Mientras tanto, la UE plantea un sistema disuasorio ante el incumplimiento.

Por último, se tenía que decidir la cuota de participación de cada grupo en las distintas instituciones que se creen para regular la verificación de la compra-venta de emisiones, el cumplimiento del Protocolo y el reparto de los recursos adicionales.

A continuación, la Sra. Corrales describe el proceso de negociación sobre todos estos temas que se llevó a cabo a través de reuniones técnicas durante la primera semana, y políticas durante la segunda, con los Ministros como principales actores de las mismas. Igualmente explica que ante la falta de flexibilidad para la negociación por parte de la Delegación de Estados Unidos, la UE decidió plantarse y no firmar un acuerdo.

En su opinión, aunque en la Cumbre de La Haya no se hayan obtenido los resultados esperados, no ha sido un gran fracaso. El fracaso absoluto hubiera sido volver a la situación de 1990. La Conferencia se ha suspendido y por tanto quedan ahora varios meses de trabajo para llegar a un mejor acuerdo, con la publicación entre tanto del tercer informe del IPCC sobre el cambio climático.



Casimiro Iglesias Pérez.
Director Técnico de la Subdirección General del Planteamiento de Infraestructuras. Ministerio de Fomento.

En su ponencia, el Sr. Iglesias hizo un repaso de la contribución del sector del transporte al cambio climático, las tendencias de evolución de la misma y las posibles medidas a tomar en este campo.

El sector transporte es uno de los principales emisores de gases con efecto invernadero, en su inmensa mayoría CO2. Sin embargo, lo más preocupante de las emisiones del transporte no es tanto su valor absoluto sino su rápido ritmo de crecimiento, bastante por encima de otros sectores, centrado básicamente en la carretera y el transporte aéreo.

Tras presentar la distribución de las emisiones de CO2 del transporte en España, el Sr. Iglesias pasó a hacer un repaso de las políticas y medidas posibles para reducir las emisiones de CO2 del transporte, prestando una especial atención al transporte por carretera.

- Sustitución de combustibles fósiles por otras fuentes energéticas con menores emisiones de CO2.

La tracción eléctrica permite reducir las emisiones de CO2, siempre que la electricidad no haya sido generada a partir de combustibles fósiles. Su uso crecerá en los automóviles, en los próximos años. La alternativa de los vehículos híbridos, que combinan un motor de combustión y otro eléctrico se presenta especialmente atractiva.

En el campo de los combustibles, la línea más prometedora son los biocombustibles. Los gases licuados del petróleo y el gas natural pueden aportar también reducciones, siendo su principal aplicación, por el momento, las flotas de autobuses.

A más largo plazo, las diversas tecnologías de motor de hidrógeno, actualmente en desarrollo, y muy especialmente la pila de combustible, permitirán reducciones sustanciales si llegan a ser comercialmente viables.

- Aumento de la eficiencia energética de cada uno de los modos de transporte

Debe dirigirse sobre todo a los vehículos privados, el transporte de mercancías por carretera y el transporte aéreo, pudiendo destacarse los instrumentos que persiguen la propia mejora tecnológica de los vehículos y renovación del parque, y aquellos encaminados a normas de buenas prácticas, como la reducción de la velocidad, el mejor aprovechamiento de la capacidad de los vehículos de mercancías, etc.

- Mejora de la eficiencia energética del sistema de transportes. Intermodalidad

Existen apreciables diferencias de eficiencia energética entre los distintos modos de transporte y, por tanto, entre sus emisiones específicas (CO2), lo que supone una posibilidad, aunque limitada, de reducción mediante el trasvase de tráficos desde los modos de mayores emisiones a los más eficientes.

En los últimos años, la sustancial mejora experimentada por la oferta de transporte colectivo en la mayoría de las ciudades españolas, y las fuertes subvenciones a las tarifas, ha conseguido aumentar el número de sus usuarios, aunque no invertir una tendencia de paulatina pérdida de cuota de mercado frente al vehículo privado. Probablemente, el creciente uso del vehículo privado obedece en gran medida a razones externas al sistema de transportes (urbanísticas, sociológicas, etc.) sobre las que no puede actuar la política de transportes.

- Medidas de reducción de la demanda de transporte

Una vez agotadas las medidas de mejora de eficiencia energética del transporte, modales o intermodales, solo cabría plantear la reducción de la demanda de transporte, lo que significa un cambio conceptual muy importante en las políticas de transporte tradicionales.

Como consideraciones finales, el Sr. Iglesias destacó la complejidad que entraña la reducción de las emisiones de CO2 del transporte, afirmando que no existe ninguna medida que por sí sola permita reducir las emisiones de CO2 del transporte en las proporciones que el cumplimiento de Kioto exige, sino que habrá que combinar un mejor aprovechamiento de los distintos modos de transporte, con las mejoras tecnológicas que puedan conseguirse a medio plazo.

Es imprescindible que las políticas territoriales y urbanísticas tengan en cuenta las necesidades de transporte inherentes a los diferentes modelos de ocupación del espacio. De lo contrario puede ocurrir que, a largo plazo, el sistema de transportes acabe siendo incapaz de atender dichas necesidades en condiciones razonables de eficiencia, no sólo económica, sino también ambiental, emisiones de CO2 incluidas.

Existe una importante laguna en la determinación cuantitativa de los efectos de las diversas medidas en la reducción de las emisiones, así como de los costes y los posibles efectos colaterales (positivos o negativos) asociados a las mismas. Avanzar en este campo parece una prioridad indiscutible si se quiere abordar una estrategia de reducción que responda a principios de coste–eficacia.



Ignacio Rosales de Font Cuberta.
Presidente de la Asociación de la Industria Fotovoltaíca (ASIF).

En primer lugar, el Sr. Rosales presentó a la asociación que representa, que fue creada en 1998 con el objetivo de promover y divulgar la energía solar fotovoltáica y cuyas empresas asociadas representan más del 90% de la facturación del sector en España.

En su ponencia, el Sr. Rosales explicó las características fundamentales de la energía solar fotovoltáica, que basa su funcionamiento en el aprovechamiento de la energía del sol, a través de unos dispositivos que la convierten en electricidad. El rendimiento de una placa solar se sitúa en aproximadamente el 14%, y se calcula que la energía empleada en la producción de la placa se recupera en unos tres años.

Entre las ventajas que presenta este tipo de energía, destaca la producción de electricidad sin emitir CO2, la duración y escaso mantenimiento necesario del material y sobre todo, su idoneidad para proveer de suministro eléctrico a emplazamientos aislados. Como obstáculos para su implantación, expuso las barreras estéticas y sobre todo, la necesidad de un apoyo financiero.

España, primer productor europeo, cuenta con más de 25 centros de I+D dedicados a esta tecnología y exporta la mayor parte de su producción a más de 50 países.

Después de analizar los objetivos marcados por la UE, el representante de ASIF expuso la situación resultante de la nueva legislación solar eléctrica en España, así como los trámites a seguir para la conexión a la red de una pequeña instalación, poniendo una serie de ejemplos sobre las autorizaciones necesarias y los costes asociados.



Adolfo Eraso.
The New York Academy of Sciences.

Interviene el Dr. Eraso en representación de una comisión de la UNESCO formada por aproximadamente 80 científicos de unos 24 países, dedicada a las explotaciones en ambos hemisferios polares, con objeto de estudiar la recesión glaciar, es decir, de medir la masa de hielo que se pierde. Los datos que presenta en su ponencia y las investigaciones que propone, constituyen una información sólida y objetiva que debe servir de base para el trabajo de las ONGs, que forman conciencia social, y de los políticos, responsables de la toma de decisiones.

Según el Dr. Eraso, desde el punto de vista glaciológico, aparece una recesión generalizada de todos los glaciares que se están estudiando, probada por:

 el aumento de la línea de equilibrio de los glaciares -FIRM- que supone el equivalente del nivel de las nieves perpetuas en las montañas, marcando la frontera entre la parte alta del glaciar (zona de acumulación) de la zona inferior, donde el glaciar pierde más masa de hielo de la que recibe.

el aumento en latitud de la isoterma de 0º C (línea que marca las zonas de la Tierra cuya temperatura media anual es de 0º C).

el calentamiento global supone un aumento de la temperatura media de la Tierra debido al efecto invernadero provocado por el incremento de la concentración en la atmósfera de determinados gases como el CO2 y el CH4. Si la temperatura media aumenta y se funden los glaciales, aumenta el nivel del mar.

La disminución de la masa glacial se evalúa haciendo un balance de masa: en las estaciones meteorológicas de la Antártida (pertenecientes a la Red Meteorológica Mundial) se mide la entrada de hielo que se va a formar y por otro lado se evalúa la pérdida, midiendo vía satélite, la masa de los icebergs que salen flotando. Se completa el balance estimando las variaciones de los casquetes polares tanto en extensión (vía satélite), como en espesor (por radioecosonda).

Sin embargo, la pérdida de hielo sólido resultante de este estudio de balance no explica suficientemente el aumento del nivel del mar.

Existe otro componente a tener en cuenta: el agua que se genera dentro de los glaciares creando ríos subterráneos con un caudal más abundante cuanto más alta es la temperatura. En los glaciares donde la temperatura del hielo es de 0ºC, coexisten las fases líquida y sólida del agua originando el drenaje del hielo. Es necesario, por tanto, estudiar detalladamente este fenómeno “in situ” a partir de cuencas piloto.

Dentro de diversos programas científicos se han estudiado dos cuencas, demostrando una correlación directa entre la temperatura y el caudal, y una correlación inversa entre la temperatura y la conductividad. Como resultado de estos estudios, se pone de manifiesto un aumento de la ablación interna específica (caudal de agua que se pierde por km2) de aproximadamente un 35% en 10 años en el Hemisferio Sur, y en el Hemisferio Norte, un aumento del 30% en 1 año.

A partir de estos datos se muestra la necesidad de estudiar con detalle la ablación interna glaciar, que es la que mejor explica el ascenso del nivel del mar, estableciendo una red de cuencas piloto experimentales en el Artico y el Antártico a diferentes latitudes y en distintos tiempos, que permita:

 establecer su correlación en función de la latitud

conocer la ablación interna glaciar en ciclos completos estacionales, para establecer su correlación con la temperatura y

  cuantificar su valor en función del tiempo, repitiendo la investigación en años sucesivos para tratar de definir un algoritmo matemático que correlacione ambas variables.



Carlos González Vallecillo.
WWF España/Adena.

Expone el representante de Adena que el cambio climático es un tema de gran trascendencia, en el que nos jugamos mucho, y que la conferencia de La Haya ha sido un fracaso, como también Kioto lo fue (la Unión Europea llevaba una postura mucho más radical de la que finalmente se adoptó).

Desde la reunión de Kioto a la de La Haya, no se ha producido ninguna ratificación. Además, en su opinión, los mecanismos de compra-venta de emisiones y la contabilización de los sumideros constituyen un fraude. El único aspecto positivo, a destacar es que, por primera vez, la UE no ha cedido en sus reivindicaciones ante la postura de los EE.UU.

Señala Carlos González Vallecillo que el cambio climático es un tema que requiere medidas urgentes. El problema fundamental es que la falta de política va a tener serias implicaciones. No estamos en un momento de hacer estrategia. Cuando no se quiere hacer nada, se crea una comisión que haga una estrategia. Esto es lo que está haciendo el gobierno español. Y es una pérdida de tiempo. Necesitamos un plan de acción. Las consecuencias de la pérdida de tiempo son terribles dada la inercia del sistema climático.

WWF publica anualmente un informe llamado "Perspectiva de un planeta vivo" donde se presenta un análisis cuantitativo de la evolución de los recursos naturales en los últimos 25 años, tratando cada año diferentes aspectos. El índice global muestra que desde los años 70 se ha perdido un 30% de la riqueza natural del planeta.

Este índice está calculado a partir de tres subíndices: ecosistemas forestales, ecosistemas de agua dulce y ecosistemas marinos. El segundo, el índice de evolución de los ecosistemas de agua dulce, ha disminuido el 50%.

La causa fundamental de la disminución de estos índices es el consumo humano. Por ello se trata de traducir el consumo de las distintas regiones en superficies de territorio productivo medio. ¿Cuántas unidades de territorio necesita un país para cubrir sus necesidades en forma de agricultura o de pastos? o ¿cuánta superficie de bosques para absorber el CO2 producido?

A continuación, Carlos González Vallecillo muestra el desequilibrio que existe entre las emisiones de CO2 y los niveles que debemos alcanzar para la estabilización del clima, y también la diferencia entre las emisiones “per cápita” de EE.UU. y las de Africa (o entre un país de la OCDE y uno "no-OCDE").

Y, ¿qué ocurre en España? En 1999 WWF hizo un estudio de escenarios para determinar qué efectos puede tener el cambio climático sobre nuestro país, y determinó que según las estimaciones más conservadoras, las temperaturas aumentarán en el sureste de España hasta 6ºC y las precipitaciones se concentrarán en invierno, sufriendo una disminución de aproximadamente un 18% en global.




Debate

Tras la presentación de las ponencias, se dio paso a un turno de preguntas y respuestas dirigidas a cada uno de los ponentes.

En el sector del transporte, destaca una pregunta acerca de la aparente disociación entre la teoría de que es necesario frenar el transporte por carretera en la lucha ante el cambio climático, y la realidad de las fuertes inversiones en infraestructuras viarias. El Sr. Iglesias explicó que cada modalidad de transporte tiene su uso, y que las carreteras responden también a una fuerte demanda social. De todas formas, informó de que, una vez alcanzado un desarrollo suficiente de la red de carreteras en nuestro país, las inversiones están potenciando el sector ferroviario.

Tras una serie de consideraciones que aclararon las ideas expuestas en la ponencia del Sr. Iglesias sobre el transporte público, las medidas de renovación del parque automovilístico, las nuevas tecnologías del motor de hidrógeno, las medidas fiscales o la integración del transporte en la ordenación del territorio, se trató con especial interés una cuestión acerca de la influencia del comercio electrónico en el transporte.

El Sr. Iglesias expuso que después de un tiempo en el que se consideró que las comunicaciones podían servir para reducir el transporte (por ejemplo, disminución de los viajes gracias a las videoconferencias) se está observando que el efecto puede ser el contrario, ya que el comercio vía internet favorece un transporte pequeño y disperso de mercancías que resulta muy ineficiente desde un punto de vista ambiental. En cualquier caso, reconoció que no se ha realizado una evaluación rigurosa de las implicaciones entre las nuevas tecnologías y el transporte.

En cuanto a la ponencia sobre energías renovables, las preguntas se centraron acerca de las nuevas tecnologías y del coste y eficiencia de las mismas. Otro tema de interés por parte del público, fue aclarar los costes de instalación de placas fotovoltáicas de uso personal, así como los trámites para vender la electricidad de una pequeña placa fotovoltaica a las compañías eléctricas.

En este último punto, el Sr. Rosales reconoció la dificultad que los usuarios encuentran y que muchas veces responden a las diferentes políticas llevadas a cabo por las distintas compañías eléctricas o los distintos procedimientos creados por cada administración. Para facilitar estos trámites, brindó la ayuda que su asociación puede prestar, ofreciendo su página web (www.portalenergia.com).

A petición del público asistente, la ponente del Ministerio de Medio Ambiente profundizó en la postura europea sobre los mecanismos de flexibilidad y afirmó que la Unión Europea se ha comprometido a poner en marcha su estrategia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero independientemente de la postura que adopte Estados Unidos, aunque reconoció la desigualdad que esto puede suponer en términos de competitividad económica. Por otro lado, reconoció que independientemente del marco internacional, cada país debe adoptar medidas propias.

Por otro lado, hubo dos preguntas concretas de gran interés. La primera, acerca de la postura de veto que España ejerce sobre la implantación de una ecotasa por parte de la UE. La Sra. Corrales explicó que, aunque no es una competencia directa del Ministerio de Medio Ambiente, sino del Ministerio de Hacienda, ella es optimista al respecto al haberse constituido una comisión interministerial en la que también participan expertos en la materia de universidades, para estudiar y plantear un modelo de fiscalidad ambiental en España.

La segunda pregunta se refirió al seguimiento del Protocolo: quién y cómo efectuará dicho seguimiento. La Sra. Corrales explica que esta es una de las líneas de debate actuales en la negociación internacional, y que aún está sin resolver, con distintas posturas planteadas por los diferentes grupos de países. De momento, hay planteado un modelo de seguimiento en dos vertientes, por un lado “facilitador” para ayudar a la puesta en marcha de proyectos, y por otro lado “sancionador” para castigar el incumplimiento de los compromisos.

Al Dr. Eraso se le preguntó si además del aumento del nivel del mar, la pérdida de hielo en los glaciares tendrá otras consecuencias sobre el planeta. El Dr. Eraso expuso que fundamentalmente los impactos se harán sentir en dos ámbitos: la atmósfera y los océanos.

En grandes líneas, con respecto a la atmósfera, es de esperar un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, y por tanto de las catástrofes meteorológicas. En cuanto a los efectos sobre las corrientes marinas, se trata de una materia de extremada complejidad que está siendo motivo de estudios modelos de simulación, y sobre la cual no existe todavía un acuerdo entre los científicos.

Por último, Carlos González Vallecillo explicó cuáles son sus razones para considerar un fracaso la cumbre de La Haya, haciendo un especial hincapié en que a pesar de la urgencia por tomar medidas, el tiempo va pasando sin que el Convenio Marco sobre Cambio Climático firmado en 1992 dé sus frutos, a pesar de la advertencia de los científicos de que la velocidad del cambio es más importante que el cambio en sí.

En este sentido, el representante ecologista presenta una serie de datos cuantitativos y cualitativos que reflejan la gravedad del problema que estamos afrontando. Por ejemplo, en relación con los desastres naturales, las compañías de seguros calculan que se han quintuplicado los costes de los daños compensados en los últimos 30 años, de lo que la mitad se achaca al cambio climático.

Por otro lado, menciona la importancia del desequilibrio Norte-Sur en este aspecto. Mientras que Estados Unidos es responsable del 25% de las emisiones de CO2, los impactos sobre su territorio no serán tan dramáticos como sobre Bangladesh, donde se estima que se va a perder aproximadamente un tercio de su territorio –precisamente aquel donde se concentra su agricultura- a pesar de que las emisiones de este país no llegan al 0,01% del total mundial. Entre otros, el resultado de este desequilibrio va a ser un incremento radical de las emigraciones procedentes de Africa y Asia hacia los países desarrollados.

En un contexto más local, el Sr. González Vallecillo expone que el Plan Hidrológico Nacional que se está elaborando para garantizar el suministro de agua a medio plazo en nuestro país puede encontrarse, cuando deba empezar a dar resultados, con que el excedente de agua que pretende aprovechar haya desaparecido como consecuencia de los efectos del cambio climático sobre nuestro territorio.


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