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Discurso Inagural
Excmo. Sr. D. Pedro Calvo Poch
Consejero de Medio Ambiente. Comunidad de Madrid


Excelentísimos señores. Participantes en esta quinta edición del Congreso Nacional del Medio Ambiente. Señores y señores, buenos días a todos.

En primer lugar quisiera agradecer la invitación realizada por la organización de este Congreso (Colegio Oficial de Físicos, Unión Profesional, Aproma y el Instituto de la Ingeniería de España) para participar a lo largo del mismo y poder aportar la positiva experiencia de la política desarrollada por Comunidad de Madrid en temas ambientales, así como conocer y enriquecernos con las políticas y actuaciones puestas en marcha en el resto del territorio nacional.

Igualmente me gustaría dar la bienvenida como representante de la Comunidad anfitriona a todas las administraciones, organismos y profesionales que participarán en estos cinco días de intenso debate, intercambio y análisis que sin duda repercutirán en un mayor conocimiento de la situación ambiental real de nuestro país, el grado de evolución y la eficacia de las políticas aplicadas en los últimos tiempos.

En lo que a la Comunidad de Madrid se refiere, la Consejería de Medio Ambiente surgió con el compromiso de armonizar la conservación del medio y el desarrollo económico, así como lograr la integración del medio ambiente en políticas económicas y sociales; en una palabra, con el compromiso decidido de defender una política de desarrollo sostenible para la Comunidad de Madrid.

Supuso también la elevación del medio ambiente al máximo rango institucional, paso importante que permite dar respuesta a la creciente demanda social por una protección correctamente regulada y vigilada del medio, y dar respuesta a la creciente concienciación del ciudadano que se siente partícipe activo de esta protección; así como la creación de un organismo en torno a la gestión ambiental que le permitiera disponer del impulso político y de gestión necesario para acometer acciones de mayor alcance, para implantar principios que puedan materializar esa integración del medio ambiente en el desarrollo económico y, en definitiva, ese equilibrio hombre-entorno.

Posteriormente, con la integración de las áreas de Agricultura y Protección Ciudadana, que incluye entre otras funciones el servicio de extinción de incendios, se han unificado las competencias ambientales de la región. De esta forma la coordinación de actuaciones y la inmersión horizontal de la perspectiva ambiental en todas las áreas están aseguradas, logrando una mayor eficacia.

Quiero aprovechar la ocasión para exponerles, en cuatro minutos, algunas peculiaridades de la Comunidad de Madrid que inciden en el diseño de toda política ambiental que conduzca hacia un desarrollo sostenible en su ámbito territorial.

La Comunidad de Madrid ocupa una extensión de 802.790 hectáreas de las que prácticamente el 50% son áreas forestales. Su estratégica localización geográfica, en el centro de la Península, le confiere tal variedad climática y biogeográfica que permite a esta Comunidad alzarse como un auténtico entramado de casi todos los pisos bioclimáticos existentes en la Península Ibérica.

La presencia de una variada fauna y flora y, en definitiva, de una gran diversidad de ecosistemas representativos de la España Peninsular, sitúan a tan reducido territorio, el 1'6% del territorio nacional, como uno de los más dotados en espacios y especies naturales.

Madrid es una de las regiones con mayor tradición en materia de protección de espacios naturales. La presencia del Monte de El Pardo unido a las aficiones cinegéticas de los monarcas españoles, dio lugar a la protección en 1350 de este Monte, más de medio milenio antes de que se regulara la primera Ley Estatal en Protección de Espacios Naturales que data del año 1916.

La región de Madrid, con base en esta Ley, declaró en 1930 los primeros espacios protegidos madrileños, que fueron La Pedriza y la Laguna de Peñalara como Sitios Naturales de Interés Nacional y el Monumento Natural de Interés Nacional "Peñas del Arcipreste de Hita", siendo este tipo de figuras de protección las primeras de España.

Hoy, la superficie total de espacios naturales protegidos en la región madrileña asciende a 103.315 hectáreas, el 11,73% de la superficie total, un porcentaje que dobla la media nacional en torno al 5%. Entre ellos son de destacar por su extensión: el "Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares", el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y su entorno” y el denominado "Parque Regional del Sureste". También hay que resaltar, por su singularidad, el "El Sitio Natural de Interés Nacional El Hayedo de Montejo", por constituir un bosque de hayas exclusivo en Madrid, "El Parque Natural de Peñalara", por ser el único resto de glaciares en territorio madrileño, y, por último, la "Reserva Natural del Regajal-Ontígola", que ocupa el quinto puesto mundial como reserva de mariposas.

En este sentido, la Comunidad de Madrid ha propuesto para su inclusión en la futura Red Natura 2000 siete Lugares de Importancia Comunitaria (LICs), que incluyen las 7 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) existentes en nuestro territorio, y los Parques citados. En conjunto esto supone un total de 320.044 hectáreas protegidas, casi un 40% del territorio de la Comunidad.

Frente a este medio natural hemos de mencionar el rasgo que por excelencia caracteriza a esta Comunidad: la presencia de la gran urbe de Madrid Capital y su área metropolitana. La combinación de ambas realidades, la diversidad y riqueza de ecosistemas y el fenómeno urbano, constituye el eje alrededor del cual gira necesariamente toda nuestra política ambiental.

La población de nuestra región, alrededor de 5 millones de habitantes, da lugar a la mayor densidad regional media de población de España, 645 habitantes por kilómetro cuadrado. Sin embargo, la distribución espacial real de esta población está muy lejos de la media y presenta una acusada desproporción caracterizada por una gran concentración de habitantes en torno a la capital y los municipios del área metropolitana, y una mayor despoblación en los municipios más alejados de su zona de influencia. De los aproximadamente 5 millones de madrileños, el 78%, unos 4 millones, reside en tan sólo siete municipios: Alcalá de Henares, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Madrid y Móstoles. De todos estos la capital aloja a 3 millones de personas, que suponen el 58% de la población total censada en toda la Comunidad. El resto de la población, algo más de un millón de personas, se distribuyen entre los 172 municipios restantes.


Tendremos que tener en cuenta, así, factores como la sobreexplotación de recursos, una elevada producción de residuos urbanos, una fuerte demanda de infraestructuras de transporte y telecomunicaciones y una creciente exigencia del madrileño, por un esparcimiento y unas áreas recreativas de calidad.

Estas peculiaridades regionales determinan la actual política ambiental Comunidad de Madrid que se basa en el cumplimiento de cuatro pilares básicos:

Primero.- la conservación de los recursos naturales de modo compatible con su aprovechamiento racional y sostenido

Segundo.- la reducción de los diferentes tipos de contaminación desde un enfoque centrado en la PREVENCIÓN.

Tercero.- la creación y mejora de infraestructuras ambientales y,

Cuarto.- y especialmente importante, la sensibilización y participación social en la gestión ambiental.

Estos principios teóricos no se quedan en meras declaraciones de intenciones sino que se vienen plasmando en proyectos y actuaciones concretas, muchos de los cuales ya empiezan a dar sus frutos:

Una muestra de lo indicado es el Plan Regional de Residuos Sólidos Urbanos, cuya segunda Fase centrada en el tratamiento de la materia orgánica ha sido puesta en marcha en el presente año, con tres años de anticipación sobre lo previsto inicialmente, gracias a los óptimos resultados obtenidos en la primera fase con la recogida selectiva de plásticos, bricks y metal en la conocida “bolsa amarilla”; toda vez que el resto de materiales ya se recogían de forma selectiva bien en contenedores, en iglúes o en los Puntos Limpios que se reparten por la región. Esta segunda Fase se ha iniciado con el inicio de la construcción de tres plantas de biometanización y, en un futuro, dos plantas de compostaje.

Otro ejemplo es el Plan Forestal de la Comunidad de Madrid, piedra angular de la política forestal de la región, que en su primer año de aplicación (de los 20 que tiene de vigencia) ha tenido un grado de ejecución en la mayor parte de sus programas superior al 100%.

Igualmente significativos están siendo el Plan de Saneamiento Atmosférico (1999-2002) y el Plan de lucha contra la contaminación por ozono y sus precursores, para mejorar el conocimiento de la calidad del aire en la Comunidad de Madrid, difundir de la forma más amplia posible información sobre calidad del aire y niveles de ozono y reducir las emisiones de precursores del ozono. En este sentido, la Consejería de Medio Ambiente también ha elaborado una propuesta de Plan de Medidas Estructurales, que incluyen tanto medidas de ordenación del tráfico de vehículos, control de las emisiones, mejoras en los procesos industriales, cambios en los hábitos de consumo o el fomento de las energías alternativas.

La gestión integral del agua en la Comunidad está garantizada con el Proyecto CAUCE (Calidad Ambiental unido a Caudal Ecológico), que aglutina las iniciativas planteadas para lograr la eficiencia, la diversificación y el ahorro del recurso en el consumo urbano e industrial, y garantizar los índices de abastecimiento suficientes para todos sus usos y la calidad de nuestras aguas

Como eje principal de las actuaciones en los ríos de nuestra Comunidad se ha puesto en marcha el Plan de Ríos, cuyos objetivos básicos son la mejora y la restauración hidrológico-ambiental de los ríos y masas continentales, protegiendo su función de corredores ecológicos.

Otras iniciativas destacables son el Plan 100% de Depuración, que desarrolla el Plan de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales (1995-2005) y prevé alcanzar la depuración de todos los vertidos de núcleos urbanos de la Comunidad de Madrid antes del 2.004, en consonancia con la Directiva 91/271/CEE sobre tratamiento de las aguas residuales urbanas; el Plan Director de Residuos Industriales de la Comunidad de Madrid, el Plan de Gestión Integrada de Residuos Inertes de Construcción y Demolición, o el nuevo Plan de Calidad del Aire en la Comunidad que dará continuidad al vigente Plan de Saneamiento Atmosférico cuyo plazo de vigencia finaliza en el año 2002.

En el aspecto normativo destacan las futuras
leyes de Residuos, Protección del Medio Ambiente Atmosférico y Evaluación Ambiental de la Comunidad de Madrid; y, en el área de la agricultura, el PRIDA, Plan Regional de Inversiones y Desarrollo Agrario y el P.D.R. Programa de Desarrollo Rural, ambos a realizar durante el periodo 2000-2006, que serán las herramientas a partir de las cuales se va a llevar a cabo la política agraria de la Consejería de Medio Ambiente, de conformidad con la filosofía y las directrices de la Agenda 2.000. Sin olvidar el Plan Vías Natura, que fomenta el papel de estas vías como corredores verdes y permitirá constituir una auténtica red ecológica que integre el importante patrimonio histórico de los 4.200 kilómetros de Vías Pecuarias madrileñas con los siete espacios naturales protegidos de la Comunidad de Madrid.

Las Administraciones Públicas tenemos un especial papel a la hora de garantizar un desarrollo sostenible o inteligente mediante el ejercicio de nuestras funciones reglamentarias y legislativas, y nuestra responsabilidad en calidad de "autoridades competentes" dentro de los principios de subsidiariedad y de responsabilidad compartida, sin embargo es imprescindible la colaboración de toda la sociedad para que todas estas iniciativas den el fruto esperado.

Por ello desde este foro invito a todos los agentes sociales a aunar esfuerzos con el fin de alcanzar desde una conducta responsable un verdadero desarrollo y crecimiento, que no es tal si no tiene en cuenta las variables ambientales, y recordar que todo lo que se haga en favor de nuestro medio ambiente es en favor nuestro y que además puede generar beneficios en forma de crecimiento económico, empleo y competitividad.

Muchas gracias.

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