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| Relatores: Ricardo Aliod Sebastián. Profesor Titular. Universidad de Zaragoza Francisco Cubillo González. Jefe del Dpto. de Tecnologías Aplicadas. Canal de Isabel II Marisa Fernández Soler. Responsable área de gestión de agua. Fundación Ecología y Desarrollo Antonio Estevan. Consultor Ambiental Gea 21 Leandro del Moral Ituarte. Profesor Titular. Universidad de Sevilla Enric Telló. Profesor Titular. Universidad de Barcelona Colaboradores Técnicos: Estanislao Arriaga i Juan. Administrador. Empresa Municipal de Aguas de Sta. Cruz de Tenerife S.A. (EMMASA) Alvaro Arroyo Lumbier. Jefe del Dpto. de Planificación y Normativa Canal de Isabel II Enrique Cabrera. Catedrático de Ingeniería Hidráulica. Universidad Politécnica de Valencia Carlos Fernández. Ecoaigua Joaquín García Lucea. Serv. de Gestión Tributaria. Ayuntamiento de Zaragoza Antonio Gasión Aguilar. Director de Agua. Gestión de Aguas de Aragón S.A. José Gómez. Gestión de Aguas de Aragón S.A. Mariano Gutiérrez Valdivia. Responsable Dpto. de Medio Ambiente. Unión de Consumidores de España UCE Daniel Herrame Péree. Dpto. Comercial Zona Centro Tres Comercial S.A. Francisco López García. Secretaria General Aguas Junta de Andalucía Fernando López Vera. Catedrático de Hidrogeología. Universidad Autónoma de Madrid Antonio Martín Martínez. Director de Desarrollo Grupo Monedero Jordi Molina. Director Fundación Agbar Belén Ramos Alcalde. Responsable Temas Medioambientales Organización de Consumidores y Usuarios, OCU Pascual Riesco. Director de Investigación Centro de las Nuevas Tecnologías del Agua Ramón Rodríguez García. Servicio de Planificación y Gestión Hidráulica Secretaría General de Aguas. Junta de Andalucía Laurent Sainctavit. Área gestión agua Antón Trechs. Aigües de Terrasa Coordinador: Víctor Viñuales Edo. Director Fundación Ecología y Desarrollo |
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La gestión del agua en las ciudades españolas, salvo honrosas excepciones, ha estado presidida hasta fechas muy recientes por un único imperativo: garantizar el suministro a los ciudadanos de agua que cumpliera las exigencias que la ley impone para considerarla potable. Si estructural o coyunturalmente este suministro no estaba garantizado, el desafío para los poderes públicos era cómo conseguir agua nueva para satisfacer las demandas existentes. Cualquier desequilibrio entre la oferta y la demanda de agua se intentaba corregir siempre por el lado de la oferta. Sin embargo en los últimos tiempos una convicción se va abriendo paso en la sociedad en general y entre los técnicos y políticos responsables del sector: de la misma manera que se puede actuar sobre la gestión de la oferta del agua también se puede y se debe actuar sobre la demanda. Los desequilibrios que se producen entre una y otra también se pueden corregir actuando sobre la demanda de este recurso. Todavía más, se comienzan a percibir los beneficios económicos, ambientales y sociales de gestionar la demanda de agua. Sin negar la necesidad que pudiera existir en algún lugar concreto de mejorar la oferta de agua, lo cierto es que trabajar incrementando la eficiencia es una vía más ecológica, más económica, más rápida y de menor conflictividad social, lo cual, en un país de sequía estructural, en el que la literatura refleja abundantes conflictos vinculados al uso del agua, no es una ventaja menor. Lograr avances significativos en el camino para hacer un uso racional del agua en las ciudades españolas pasa por actuar de forma conjunta y complementaria, con un enfoque sistémico, sobre dichos factores. Y deben hacerlo todos los agentes sociales implicados, muy fundamentalmente las administraciones publicas, las empresas, y las asociaciones voluntarias de consumidores, vecinos y ecologistas; practicando el principio, fácil de afirmar pero más difícil de realizar, de la responsabilidad compartida. En el grupo de trabajo Uso, eficiencia y ahorro de agua en las ciudades han participado personas provenientes de las administraciones públicas, empresas abastecedoras y empresas relacionadas con el uso del agua, universidades, organizaciones de consumidores, consultores, organizaciones ecologistas han intercambiado informaciones, opiniones y criterios, realizando un ejercicio práctico de búsqueda de consenso en un asunto y en un momento en el que la sociedad española necesita ejemplos de debate racional, riguroso y tolerante sobre la gestión del agua. Una diversidad buscada y necesaria si se quiere captar la complejidad que tiene la gestión del agua en las ciudades. El texto preparado por este grupo de trabajo intenta no solo diagnosticar problemas y formular criterios; también pretende aportar alternativas, desarrollando unas propuestas concretas y practicables en las ciudades españolas a corto plazo que suscitaron un mayor consenso en los debates. Las propuestas pretenden lograr que, después de que todos los hogares españoles tengan agua, que ésta sea de calidad. Además, hay que incrementar notablemente la productividad de este recurso natural básico para la vida y de creciente escasez en el mundo, y hay que interiorizar que no necesariamente más es mejor. Las propuestas concretas elaboradas por el grupo de trabajo son las que se enumeran a continuación: 1. PLANIFICACIÓN Propuesta 1 Realización de estudios precisos de evolución de la demanda sobre la base del conocimiento detallado de las unidades de consumo de cada sistema y sus diferentes dotaciones según tipología, grado de uso y ocupación, desarrollo territorial previsto y planes de control y reducción de la demanda. De esta forma, se podrán establecer previsiones futuras de dotaciones -de manera que puedan anticiparse costes de inversión-, adecuar las redes de abastecimiento a la demanda -de manera que se optimicen los tiempos de permanencia en red del agua- e incidir sobre las demandas previstas con el fin de buscar la eficiencia. Todo ello permitirá planificar con más garantías respecto a la disponibilidad, a la calidad y a la cantidad del recurso. Propuesta 2 Establecimiento de valores de garantía de suministro que incorporen escenarios de escasez (sequía) e incumplimiento de los estándares de suministro, en lo que se refiere a cantidad y calidad. Propuesta 3 Plantear objetivos concretos para reducir progresivamente las ratios de producción (litros/habitante/día); de consumo (litros/habitante/día), teniendo en cuenta las dotaciones mínimas teóricas que correspondan en función de las características de la población abastecida. Propuesta 4 Definición y control por las Administraciones hidráulicas competentes, a través de los instrumentos de ordenación del territorio correspondientes, de las zonas y perímetros de protección que garanticen la calidad de los recursos superficiales y subterráneos destinados a los abastecimientos urbanos. Propuesta 5 Establecimiento de instrumentos que propicien una reordenación concesional orientada a asegurar que los recursos de mejor calidad se destinen en la cantidad necesaria a los usos domésticos, de manera que los abastecimientos urbanos cumplan las condiciones sanitarias y de calidad adecuadas. 2. EFICIENCIA EN EL CONSUMO Propuesta 6 Designación de un 1% del presupuesto municipal en materia de agua a la realización de campañas que fomenten un uso más racional del agua. Se destinarán estos recursos a realizar campañas educativas permanentes que informen a la población de los beneficios ambientales, sociales e individuales de instalar tecnologías eficientes en el uso del agua y de desarrollar hábitos ahorradores y otras medidas que permitan agilizar la difusión de las tecnologías ahorradoras de agua por los diferentes usuarios, así como campañas de sensibilización dirigidas a mejorar la calidad del vertido. Esto habrá de hacerse sin menoscabo de valorar en su justa medida los usos urbanos en el contexto de la estructura de los usos del agua en España: no se deben distorsionar los problemas, haciendo recaer sobre los usuarios urbanos una responsabilidad superior a la que realmente les corresponde. Propuesta 7 Incorporación de tecnologías eficientes en las instalaciones consumidoras de agua de todos los nuevos edificios que se construyan. Incorporación en un plazo de 4 años de tecnologías eficientes en las instalaciones consumidoras de agua de todos los edificios públicos ya construidos y en un plazo de 6 años en edificios privados de uso público. En el caso concreto de los centros educativos, se exigirá la incorporación en un plazo de 3 años de tecnologías eficientes en las instalaciones consumidoras de agua de los centros, tanto públicos como privados, ya existentes. Propuesta 8 Modificación de la Orden de 9 de diciembre de 1975 que regula las Normas Básicas para las Instalaciones Interiores de Suministro de Agua. En la modificación de esta ley debería incluirse una caracterización de las tecnologías eficientes del agua para garantizar que se instalen los productos adecuados y que se consigan los estándares de eficiencia establecidos. 3. RÉGIMEN FINANCIERO Propuesta 9 Establecimiento de tarifas progresivas que, al mismo tiempo que protegen un nivel básico de consumo atendiendo al número de usuarios de agua en las viviendas, penalicen el derroche y premien el ahorro. Establecimiento del umbral básico entre 110 y 130 litros por persona y día de consumo doméstico facturado, dependiendo de los hábitos locales de consumo. Por encima de ese nivel hay que fijar una tarifa progresiva que penalice la ineficiencia y el derroche. Propuesta 10 Establecimiento de estándares de los volúmenes suministrables per cápita e introducción de tarifas de agua en alta por bloques que incentiven mayores niveles de eficiencia en la distribución del recurso. Las tarifas de agua en alta deben recoger el principio establecido en la nueva Directiva Marco del Agua de recuperación de los costes relacionados con el agua. 4. CALIDAD DE LA GESTIÓN DEL SERVICIO Propuesta 11 Puesta en marcha de medidas que promuevan el establecimiento de una dimensión mínima de sistema de abastecimiento y saneamiento de agua, de manera que se fomenten consorcios y mancomunidades entre municipios que cuenten con la capacidad técnica suficiente para garantizar un servicio de calidad y que integre de manera eficiente los sistemas de abastecimiento y saneamiento en su entorno. Propuesta 12 Implantación de estándares de servicio como parámetros de obligado cumplimiento, que aseguren ciertos niveles de calidad en suministro tanto en los aspectos cuantitativos como en los cualitativos del agua. El establecimiento de estos estándares de servicio será regulado a través de normativa específica relativa al tema. Propuesta 13 Establecimiento de indicadores y valores de referencia que permitan evaluar la gestión de los sistemas de abastecimiento y, en su caso, orientar la corrección de las deficiencias. De igual forma que en la propuesta anterior, el establecimiento de estos valores de referencia será regulado a través de normativa específica relativa al tema. Propuesta 14 Establecimiento de un organismo de control público que asegure que las entidades gestoras, tanto públicas como privadas, presten un servicio de calidad que cumpla los estándares de servicio establecido y aseguren la sostenibilidad del servicio eficiente para el medio y largo plazo. 5. AGUA NO CONTROLADA Propuesta 15 Creación de regulaciones y normativas por parte de los distintos niveles de la Administración Pública que condicionen las ayudas, subvenciones y acceso a determinados fondos públicos al cumplimiento de unos mínimos de eficiencia de uso y compatibilidad ecológica. Propuesta 16 Establecimiento a medio plazo (10 años) de un límite superior para volúmenes de uso final no controlado (mediante medidas en usos finales) partiendo del 25% del volumen inyectado en la red con horizonte hacia el 15%. Propuesta 17 Reducción a medio plazo de las pérdidas reales en las redes de distribución a 10 litros por metro de tubería y día. Propuesta 18 Fomento de la I+D para la mejora de los sistemas de medida que reduzca las mermas en el rendimiento hidráulico a causa de la falta de sensibilidad de los contadores y mejore la información sobre el funcionamiento del sistema tanto para el suministrador como para el abonado. 5. DEPURACIÓN- REUTILIZACIÓN Propuesta 19 Fijación de los objetivos de calidad de los efluentes urbanos en función de los usos actuales y futuros de los medios receptores, tal y como se prevean en los planes u otros instrumentos de ordenación del territorio. Estos objetivos de calidad deben incorporar los criterios establecidos en la nueva Directiva Marco del Agua, en los plazos previstos por ella misma, subsanando los incumplimientos que ya se están produciendo. Propuesta 20 Inclusión del agua regenerada como una fuente para reemplazar el agua potable en los usos que lo permitan los requisitos de calidad y con las debidas garantías de instalación. Propuesta 21 Adecuación de las normativas autonómicas y municipales de construcción para la instalación de sistemas que aseguren un uso eficiente del agua, la preinstalación de determinados sistemas que fomenten la reutilización de algunas aguas y la exigencia de fuentes alternativas de abastecimiento en función de los usos a que se destine el agua. Propuesta 22 Establecimiento de una normativa de construcción que exija que el diseño de fontanería en las nuevas edificaciones prevea la conexión a la doble red. Propuesta 23 Diseño y construcción de plantas de tratamientos de aguas residuales que contemplen la necesidad de la reutilización del agua y que sean técnicamente eficientes desde el punto de vista del uso previsto para los efluentes. Propuesta 24 Establecimiento de medidas para el correcto tratamiento de las aguas pluviales, incluyendo su aprovechamiento. Propuesta 25 Refuerzo y clarificación de la normativa nacional sobre la reutilización en función de los usos establecidos (fijación de los criterios mínimos de calidad, condiciones de usos para cada tipo de utilización del agua regenerada y seguimiento de la calidad del agua). 6. DE CARÁCTER GENERAL Propuesta 26 Establecimiento de un plan de choque para asegurar varios objetivos básicos (ninguna vivienda sin contador individual de agua, creación de un plan de apoyo para cambiar los equipos de saneamiento por otros más eficientes, eliminación o mantenimiento periódico de aljibes domiciliarios...). Propuesta 27 Promulgación de una Ley Marco de Abastecimientos Urbanos de ámbito nacional, respetando las competencias de las Comunidades Autónomas en la materia, cuyo objetivo sea garantizar las condiciones adecuadas de prestación del servicio. La Ley debería regular y sistematizar los contenidos de todas las propuestas que se enuncian en el presente documento. EL PLAN HIDROLÓGICO NACIONAL En el grupo de trabajo también se ha debatido un tema crucial en estos momentos en la política hidráulica de nuestro país: el Plan Hidrológico Nacional. El debate sobre el PHN se ha convertido en un debate sobre la realización del trasvase del Ebro. El grupo de trabajo ni puede ni pretende tomar una posición sobre el Plan y/o sobre el trasvase del Ebro. El propio objetivo del grupo lo impide, como también lo hace su deliberada composición plural. Pero si que ha considerado importante puntualizar una serie de consideraciones: En primer lugar, el tiempo de debate del PHN debe ser congruente con la magnitud de la propuesta , con la irreversibilidad de muchas de las acciones que comporta, y con el propio tiempo empleado en elaborarlo: peor que hacer las cosas tarde es hacerlas mal. Por otra parte, el logro de un consenso básico entre los distintos agentes institucionales y sociales que configuran y determinan la gestión del agua garantizara algo inexcusable: la realización en el corto, medio y largo plazo de las acciones planteadas. Por eso es necesario que se arbitren las fórmulas precisas para intentar la construcción de ese consenso. Sin embargo, ni la necesidad de que se discuta a fondo, ni la pretensión de intentar el consenso deben ser excusas para dilatar acciones que son necesarias y urgentes y que deberían haberse tomado hace lustros. Muchas de las acciones planteadas por el grupo de trabajo, relativas a la eficiencia del agua en las ciudades, son acciones sencillas y suscitan un generalizado acuerdo. En nuestro país , con frecuencia, tenemos la rara habilidad de focalizar las energías en el debate de las cuestiones en las que discrepamos y, mientras tanto, dejamos de hacer aquellas acciones en las que estamos todos de acuerdo. La gestión de la demanda del agua es la asignatura pendiente en la inmensa mayoría de las ciudades españolas, estén en la cornisa mediterránea o no. Con trasvase o sin trasvase, con Plan o sin Plan, las propuestas que aquí se contemplan, que intentan sintetizar el consenso existente entre los distintos agentes institucionales y sociales que intervienen en la gestión del agua en las ciudades, deben adoptarse sin dilación.
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