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Criterios para la elaboraci—n de Planes y Progamas de residuos





Relator:

Gregorio Resco.
IDAE

Colaboradores Técnicos:

Miguel Arenas.
INIMA

Antonio Aznar.
UGT

Sara Benito.
Unión Fenosa

Mario García Galludo.
Universidad Politécnica de Madrid

Carlos Martínez.
CC.OO

Emilio Menéndez.
ENDESA

Francisco Moreno Meco.
Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales

Antonio Ruiz de Elvira.
Universidad de Alcalá

Alicia Sánchez.
SINAE

Rodrigo Solano.
AENA

Manuel Zarobe.
Ayto. de L’Hospitalet de Llobregat

Coordinadora:

Alicia Torrego.
Colegio Oficial de Físicos


 

Las energías renovables son una herramienta útil para tratar de paliar dos de los problemas más graves con los que se enfrenta la sociedad actual, la degradación del medio ambiente y el agotamiento, en un plazo más o menos largo de los combustibles fósiles.

Centrándonos en el primero, hay que destacar que las energías renovables contribuyen a luchar contra uno de los problemas más graves de nuestro planeta, el cambio climático, ya que no emiten CO2 ni otros gases de efecto invernadero.

Pero además de su bajo impacto ambiental, las energías renovables presentan otra serie de ventajas que contribuyen al desarrollo social y económico: la generación de empleo en el entorno de implantación de las energías renovables, mejora de la balanza comercial al ahorrar importación de combustibles fósiles, seguridad en el abastecimiento y su contribución al logro de un desarrollo sostenible.

Por ello, las energías renovables se están desarrollando en base a una buena aceptación y demanda social, aunque en sus primeras fases de desarrollo es necesario el establecimiento de ayudas económicas que faciliten su desarrollo tecnológico y viabilidad.


Situación tecnológica e industrial

Las energías renovables derivan de la energía solar que de forma continuada se recibe en la Tierra. Son energías dispersas que precisan concentración lo cual supone en general un extracoste con respecto a aquellas ya concentradas por la Tierra a lo largo de millones de años como son los combustibles fósiles. Las condiciones económicas de implantación son distintas para cada una de las energías renovables.

En primer lugar se hace mención a las alternativas dirigidas a la generación de electricidad que supone un tercio de nuestra demanda de energía primaria

a) Minihidráulica.
- Es una tecnología madura y bien conocida. Los costes de generación son ligeramente superiores a los correspondientes de los sistemas convencionales de generación eléctrica.

b) Eólica.- Se ha avanzado en el diseño de aerogeneradores, hoy son máquinas fiables y que permiten obtener electricidad a precios muy poco por encima del correspondiente a sistemas convencionales. La tecnología sigue evolucionando y se esperan nuevas generaciones de máquinas más eficientes y de mejores prestaciones que las actuales.

c) Biomasa.- Existe tecnología desarrollada y aplicable. La gran cuestión en esta alternativa es la cantidad de biomasa disponible y los costes de suministro, este es el punto que hace o no viable una instalación. Una importante ventaja de esta alternativa es que es una generación programable.

d) Solar termoeléctrica.- Existen plantas de demostración que muestran la viabilidad técnica de la recuperación de esta energía. Es una alternativa que se dirige hacia instalaciones de potencia media, varias decenas de megavatios. Esto es un freno para su implantación ya que supone inversiones unitarias importantes, preferentemente en plantas híbridas con gas natural. Aunque las primas en España aplicables a esta alternativa pueden hacer viable la construcción de plantas, es una solución que se retrasa en su aplicación industrial.

e) Solar fotovoltaica.- Es una alternativa minoritaria por su elevado coste de inversión. Tiene soluciones maduras para aplicaciones en las cuales no es factible otra alternativa. El gran reto es el desarrollo de nuevas tecnologías y diseños que permitan reducciones significativas del coste de generación.


Las alternativas para sustituir combustibles de uso directo, los cuales suponen los otros dos tercios de nuestro consumo de energía primaria, son solamente tres:

a) Solar térmica.- Es una alternativa tecnológicamente madura en su aplicación de agua caliente sanitaria, su coste es competitivo con los sistemas convencionales y su desarrollo se une a la promoción de esta alternativa en los planes de construcción de viviendas y edificios de servicios.

b) Biomasa para combustiones domésticas e industriales.- Es una aplicación tradicional en la cual se están introduciendo quemadores de nuevo diseño y equipos de combustión industrial que representan soluciones de interés progresivo, más aun cuando los combustibles fósiles están encareciendo su precio.

c) Biocombustibles líquidos.- Es la alternativa para sustituir combustibles de automoción, ya se aplica con intensidad en Brasil y USA. En Europea se está introduciendo de forma creciente. Se obtiene bioetanol ó biodiesel según sea la materia prima de partida, azucarada u oleaginosa. La aplicación de solo una parte del impuesto que grava a la gasolina y el gasóleo a los biocombustibles líquidos hace que estos sean competitivos en el mercado de automoción. Es la gran alternativa ante la subida de los precios del petróleo.


Aceptación y promoción de las EE.RR

Las energías renovables tienen amplia aceptación social, las organizaciones ecologistas las ven como una alternativa de energía limpia y a esos efectos se han manifestado repetidamente a favor de su desarrollo.

Las organizaciones sindicales, aparte del aspecto ambiental, encuentran que son una fuente de generación de empleo distribuido muy apreciable. La Comisión Europea y algunos gobiernos de los países miembros ven la posibilidad de reducir nuestra dependencia energética del exterior, que en algunos caos s como el español llega a las tres cuartas partes de la energía que consumimos.

Como resultado de ello parecen propuestas a favor de las energías renovables, que aquí resumimos en dos:

· Libro Blanco de las Energías Renovables de la Comisión Europea, que propugna que en el año 2010, el 12% del consumo de energía primaria en todos y cada uno de los países de la Unión Europea se realice con energías renovables. En el año 2000 se propone una matización a ese compromiso, que básicamente consiste en dirigir las energías renovables hacia la generación de electricidad y que la contribución de cada país a este esfuerzo sea distinta. Para el caso español se plantea que el 29% de la electricidad sea de origen renovables, según propuesta de la Comisaria Loyola de Palacio.

· Plan de Fomento de las Energías Renovables en España, publicado por IDEA en diciembre de 1999 y aprobado por el Gobierno de la Nación antes de la finalización de la anterior legislatura. Con él se pretende dar cumplimiento desde España a los planteamientos europeos de conseguir el 12% de participación de las energías renovables en la estructura de abastecimiento de energía primaria.


Generación de empleo

Las renovables se estima que para el año 2010 podrán aportar 500.000 empleos directos en la Unión Europea, los cuales podrían llegar a 900.000 si se desarrollara un intenso plan de aprovechamiento de biomasa, sobre todo en producción de biocombustibles líquidos.

En España, en un estudio que patrocina CC.OO, de próxima aparición, se ve que el empleo directo es de al menos 12.000 personas y que en el año 2010 puede llegar a ser de 45.000 puestos de trabajo siguiendo la actual evolución de las renovables, e incrementándose hasta 75.000 puestos de trabajo si se potencia el uso de la biomasa.


Investigación y desarrollo tecnológico

El desarrollo de las renovables exige un esfuerzo en I+D que adecue los parámetros energéticos a los condicionantes ambientales, sociales y económicos, pero además ha de suponer una capacitación a la industria española de crear bienes y servicios en este campo. La actual situación tecnológica e industrial de España es buena, pero se nota un claro estancamiento de las posiciones de nuestras empresas frente al avance de otras foráneas.

Todas las áreas de renovables precisan esfuerzos tecnológicos pero desde aquí se incide en los aspectos más significativos.

a) Eólica.- Desarrollo de aerogeneradores con velocidad variable y otras alternativas que incrementen la recuperación de energía y mejoren la penetración de la eólica en red.

b) Biomasa.- Especial atención al desarrollo de nuevos cultivos energéticos y al desarrollo de procesos de producción de bioalcoholes de materias muy diversas no alimentarias, celulósicas y hemicelulósicas.

c) Solar.- Definición de una estrategia solar que impulse de forma clara y organizada las diferentes alternativas para conseguir una reducción sensible de costes de generación eléctrica.

d) Incorporación a futuras revisiones de Planes de Energías Renovables de otras fuentes que actualmente se encuentran en fase del I+D.


Dadas las actuales circunstancias españolas y el encarecimiento de nuestro abastecimiento externo de energía se estima que se debería dedicar a las actividades de I+D en energías renovables no menos de 20.000 millones de ptas anuales, incluyendo en ello las plantas y proyectos de demostración. Esta cifra es del orden del 1% del valor de los productos energéticos que se consumen en España.


Reflexión final

Las energías renovables, así como el fomento del ahorro y la eficiencia energética, contribuyen a mejorar nuestro modelo energético, pero no son suficientes.

El modelo actual es insostenible si se pretende continuar manteniendo el estilo de vida consumista de los países desarrollados, al cual se irán incorporando -están en su pleno derecho- los países en vías de desarrollo, con el agravante de que éstos cuentan con una población mucho más numerosa.

La solución a los graves problemas ambientales, no sólo al problema energético, pasa por un cuestionamiento a gran escala de nuestros valores y estilo de vida, marcados por un insaciable ansia de consumo.